La Fiesta del Bollu Preñau en Avilés se celebra en la plaza del Ayuntamiento y las calles adyacentes del casco histórico. Es la feria del bollu preñau más grande de Asturias, dedicada al pan relleno de chorizo que es uno de los productos más emblemáticos de la panadería asturiana.
El bollu preñau (del asturiano "pan preñado") es un pan de masa de trigo relleno de chorizo asturiano. Se hornea hasta que la corteza esté dorada y crujiente y el chorizo jugoso en su interior. Es uno de los productos de bollería salada más populares de Asturias, consumido en chigres, sidrerías y panaderías de todo el Principado. En Avilés, la tradición del bollu preñau es especialmente fuerte, con varias panaderías que elaboran versiones artesanales con chorizo de calidad superior.
El bollu preñau no es un invento moderno. Es un producto que nace de la necesidad de llevar algo caliente y contundente al campo o a la fábrica, de esos bollos que las madres preparaban por la mañana para que los hijos tuvieran algo que comer durante la jornada. En Avilés, ciudad con una fuerte tradición industrial y portuaria, el bollu preñau fue durante décadas el desayuno de los obreros de la siderurgia y de los pescadores del puerto.
Con el tiempo, ese pan humilde se convirtió en un producto de identidad. Hoy en día los avilesinos se sienten orgullosos de su bollu preñau como los gijoneses de su cachopo o los ovetenses de su fabada. Y la fiesta de octubre es la demostración de ese orgullo: cuatro días donde el bollu es el rey absoluto de la ciudad.
Lo que hace especial a la Fiesta del Bollu Preñau no es solo el producto —es el ambiente. Durante esos cuatro días, el casco histórico de Avilés se llena de carpas, puestos de degustación, música y gente comiendo bollu en las calles como si fuera lo más natural del mundo. No hay un recinto cerrado ni entradas que pagar: las calles son el festival.
Las panaderías del centro abren las puertas y ponen mesas en la acera. Huele a pan recién hecho, a chorizo asado, a sidra. Los niños corren de un puesto a otro con un bollu en la mano que les llega casi hasta las rodillas. Los mayores se sientan en los bancos de la plaza del Ayuntamiento con una jarra de sidra y una bandeja de bollos preñaos variados. Es una fiesta con olor, con sabor, con ruido. Avilés en estado puro.
Además del bollu preñau, la fiesta ofrece:
Durante la fiesta todas las panaderías participan, pero hay nombres que suenan con fuerza en Avilés. Pregunta en los puestos del concurso: el jurado evalúa la masa (textura, sabor, cocción), el chorizo (calidad, proporción) y la presentación, y los ganadores suelen ser panaderías que llevan décadas perfeccionando su receta. Un buen bollu preñau se nota en la miga —ha de ser tierna, ligeramente húmeda, con ese punto de sal que realza el sabor del chorizo sin dominarlo. La corteza debe ser crujiente pero no dura, dorada pero no quemada.
Fuera de la fiesta, las panaderías artesanales de Avilés elaboran bollu preñau todo el año. Pregunta por las panaderías del casco histórico: las que tienen cola a primera hora de la mañana suelen ser las mejores.
La fiesta se celebra en el corazón del casco histórico de Avilés, uno de los conjuntos urbanos mejor conservados de Asturias. Las calles peatonales, las plazas con soportales, las casas blasonadas y la iglesia de Nicolás de Bari forman un escenario que merece la pena recorrer con calma. Si te quedas hasta la noche, el casco iluminado tiene un encanto especial.
Si vas a Avilés para la fiesta, no te vayas sin pasar por el Centro Niemeyer. El complejo cultural diseñado por el arquitecto brasileño Oscar Niemeyer es una de las obras arquitectónicas más singulares de España: formas curvas de blanco puro, vistas a la ría y un programa cultural que incluye exposiciones, cine y conciertos. Queda a diez minutos caminando del casco histórico.
El concurso del mejor bollu preñau es el evento estrella. Panaderías de toda Asturias presentan sus mejores bollu preñaos ante un jurado que evalúa: la masa (textura, sabor, cocción), el chorizo (calidad, proporción) y la presentación. El premio es muy codiciado y otorga reconocimiento en toda la región.