Cebolla
También conocido como: Cebolla asturiana, Cebolla de Villaviciosa, Cebolla babosa
La cebolla es un ingrediente fundamental de la cocina asturiana, base de sofritos, guisos y asados. La cebolla de Villaviciosa es una variedad local apreciada por su dulzura y textura jugosa.
La cebolla es, junto con el ajo y el pimentón, uno de los tres pilares aromatizantes de la cocina asturiana. Prácticamente ningún plato tradicional asturiano se elabora sin cebolla como base del sofrito: desde los potes hasta el bonito en escabeche, pasando por las empanadas, los callos y los guisos de carne.
En Asturias, la variedad más apreciada es la cebolla de Villaviciosa, una cebolla blanca y jugosa de sabor dulce que se cultiva en el concejo de Villaviciosa, en la comarca de la costa central. Esta cebolla se distingue por su gran tamaño, su piel fina y suave, y su contenido en azúcares que la hace ideal para consumir cruda en ensaladas o caramelizada como guarnición.
La cebolla se utiliza en la cocina asturiana de múltiples formas:
- Sofrita como base de guisos, potes y fabadas.
- Caramelizada para acompañar carnes, quesos y tostones.
- Cruda en ensaladas y como guarnición de pescados.
- Rellena, un plato clásico donde la cebolla grande se rellena de carne picada o atún.
- En escabeche, como parte de la preparación del bonito y otros pescados.
La cebolla también desempeña un papel importante en la elaboración de la morcilla asturiana, donde se sofríe y se mezcla con la sangre de cerdo y el arroz antes del embutido. Sin cebolla no habría morcilla asturiana, y sin morcilla no habría compango, y sin compango no habría fabada. La cebolla es, literalmente, uno de los eslabones fundamentales de la cadena gastronómica asturiana.
Ficha del ingrediente
- Origen
- Toda Asturias, con la variedad de Villaviciosa como la más apreciada.
- Temporada
- Cosecha de verano; se conserva durante todo el año.