Chorizo al Vino Tinto
Receta de chorizo al vino tinto a la asturiana: rodajas de chorizo artesanal guisadas a fuego lento en vino tinto con cebolla caramelizada, ajo laminado, pimentón y laurel. Una tapa contundente y llena de sabor, perfecta para compartir.
⏱️ 1 hora · 🔥 Fácil · 👥 4 porciones · 📊 320 kcal/porción
El chorizo al vino tinto es una de las tapas más queridas de los chigres asturianos. Rodajas de chorizo asturiano guisadas lentamente en vino tinto hasta que la carne se queda tierna y jugosa, bañadas en una salsa oscura y aromática que pide pan a gritos. Es el plato que pedimos al llegar a cualquier chigre, el que nos reconforta en una tarde de lluvia, y el que nunca falla cuando hay visita en casa. Junto con el chorizo a la sidra, es la forma más popular de comer chorizo en Asturias.
Ingredientes
- 500 g de chorizo asturiano artesanal (semicurado)
- 1 botella (750 ml) de vino tinto Crianza
- 2 cebollas grandes en juliana fina
- 4 dientes de ajo laminados
- 1 cucharadita de pimentón dulce de la Vera
- 1 hoja de laurel
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta negra recién molida
- Pan crujiente para acompañar
Elaboración Paso a Paso
- Preparar el chorizo: Corta el chorizo en rodajas gruesas de unos 2 cm. Si el chorizo está muy curado, haz un corte superficial en cada rodaja (sin llegar a cortarla del todo) para que absorba mejor el vino durante el guiso.
- Sellar el chorizo: En una cazuela amplia con un chorro de aceite de oliva, dora las rodajas de chorizo a fuego medio durante 2-3 minutos por cada lado. No es necesario que se cocinen del todo, solo que se doren ligeramente por fuera. Resérvalas en un plato.
- El sofrito: En el mismo aceite —que ahora estará aromatizado con la grasa del chorizo—, añade la cebolla en juliana y los ajos laminados. Cocina a fuego medio durante 10-12 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que la cebolla esté muy tierna y ligeramente caramelizada.
- El pimentón y el vino: Añade la cucharadita de pimentón y remueve rápidamente durante 10 segundos (que no se queme). Vierte la botella entera de vino tinto. Sube el fuego y deja que hierva durante 5 minutos para que el alcohol se evapore y el vino reduzca ligeramente.
- El guiso lento: Devuelve las rodajas de chorizo a la cazuela. Añade la hoja de laurel y una pizca de pimienta negra. Baja el fuego al mínimo, tapa la cazuela y cocina durante 30 minutos. Remueve una vez a mitad de cocción para que todo se impregne uniformemente.
- La reducción final: Pasados los 30 minutos, destapa la cazuela y sube el fuego. Cocina 5 minutos más sin tapa para que la salsa reduzca y espese. Rectifica de sal —normalmente no hará falta porque el chorizo ya es sabroso. Sirve caliente en la propia cazuela con pan crujiente.
Trucos para un Chorizo al Vino Perfecto
- El chorizo marca la diferencia: Usa chorizo artesanal asturiano, de los que se venden en mercados locales y ferias. Los chorizos industriales de supermercado tienen demasiada agua y se deshacen en el guiso.
- La cebolla es la base: No escatimes en cebolla. Una buena cantidad de cebolla bien pochada es lo que da cuerpo a la salsa y evita que quede aguada.
- Mejor al día siguiente: Como todos los guisos de vino, el chorizo al vino tinto está más rico recalentado. Los sabores se asientan y la salsa espesa naturalmente.
- El pan es imprescindible: La salsa de este guiso es uno de sus mayores encantos. No te quedes sin pan para mojar.
Variaciones Regionales
En algunos concejos del interior de Asturias se prepara una versión más contundente añadiendo patatas troceadas al guiso, que se cocinan junto con el chorizo y absorben el vino. En las sidrerías, a veces se flambea el chorizo con un chorro de orujo antes de añadir el vino, para dar un toque extra de sabor. También existe la variante con vino blanco, que resulta más ligera y adecuada para el verano.