Las Fiestas del Carmen son, sin lugar a dudas, el momento más señalado del año en Tapia de Casariego. Del 3 al 19 de julio, esta villa del occidente asturiano se transforma para honrar a su patrona, la Virgen del Carmen, en una celebración que mezcla devoción marinera, tradición cultural y ambiente festivo con un fondo de mar Cantábrico que le da una personalidad inconfundible. Son diecisiete días de programación intensa que convierten a Tapia en uno de los focos de atracción del verano asturiano en la costa occidental.
Tapia de Casariego es un pueblo que vive de espaldas al mar y mirando al mar. Su puerto pesquero, sus playas de arena blanca y sus acantilados recortados por el viento forman un paisaje que, en julio, adquiere un color especial con los adornos florales, las banderas y la efervescencia de los vecinos que se vuelcan en la organización de las fiestas. La tradición manda que, durante estos días, muchos tapiegos vistan la camiseta blanca y el pañuelo marino, un gesto sencillo pero cargado de simbolismo que conecta a la comunidad con su identidad marinera.
El programa de las fiestas arranca el 3 de julio con la Semana Cultural, un espacio dedicado a la historia local que incluye ponencias y conferencias organizadas por la Asociación Amigos de la Historia de Tapia. Es el preludio sosegado antes de que la intensidad se dispare. El sábado 4 de julio tiene lugar la inauguración oficial, que en esta edición corre a cargo de M.ª Isabel Loza García, conocida como Mabel Loza da Ventanova, directora científica del CIMUS y catedrática de Farmacología de la Universidad de Santiago de Compostela, una hija ilustre con vínculos profundos en la tierra.
A medida que avanzan los días, el ritmo se acelera. Hay verbenas nocturnas con orquestas en la plaza del puerto, conciertos, actividades infantiles y un ambiente que se contagia por las calles del casco urbano. Los días previos al 16 de julio están llenos de expectación porque todos saben que el clímax llega con la jornada grande de la patrona. El miércoles 15, víspera del Carmen, se celebra la lectura poética y el Rito Floral y de Sal a partir de las 23:30 horas, un momento íntimo y hermoso en el que los vecinos se reúnen para elaborar las alfombras florales que cubrirán las calles por donde pasará la procesión. Es un trabajo colectivo que se hace con mimo, transmitido de generación en generación.
El jueves 16 de julio es el Día Grande. A las 12:00 del mediodía se celebra la Misa Solemne, seguida de la Procesión Marinera, el acto central de las fiestas. La imagen de la Virgen del Carmen recorre las calles engalanadas con alfombras de flores, acompañada por la Banda de Gaitas Marino-Tapiega. Al llegar al puerto, la Patrona sube a bordo y la flota de Tapia la escolta en una emotiva travesía por las aguas del Cantábrico. Es el momento de la Salve Marinera y de la pitada colectiva de las embarcaciones, un sonido que se clava en el pecho. La jornada se cierra con una gran descarga de fuegos artificiales de Pirotecnia Reiriz, que enciende el cielo del puerto en honor a la Reina de los Mares.
La programación sigue el viernes y el sábado con más música, verbena y conciertos. El sábado 18 de julio destaca la actuación del Coro Liceo de Navia en la iglesia parroquial y, a la medianoche, otro espectáculo pirotécnico que sirve de colofón a la noche más larga de las fiestas. El domingo 19, día de clausura, la Charanga «El Trasgu» de Luarca protagoniza un colorido desfile por las calles de la villa, cerrando diecisiete días de celebración con la promesa de volver a repetirlo al año siguiente.
Para quien visite Tapia durante las fiestas del Carmen, el consejo es no perderse la procesión marinera del día 16, porque es un momento que define el carácter de esta costa. Llegar con tiempo al puerto para encontrar buen sitio, disfrutar del ambiente previo y dejarse envolver por el sonido de las gaitas y el olor a salitre es la mejor forma de vivir la experiencia. Y después de la procesión, aprovechar para recorrer el municipio: las playas de Campos, Salir y Santa Gadea están a pocos minutos, y la gastronomía local, con sus mariscos, pescados frescos y empanadas, completa a la perfección una visita que combina tradición, paisaje y buena mesa.
Las Fiestas del Carmen de Tapia de Casariego son mucho más que una festividad religiosa. Son la expresión viva de una comunidad marinera que cada julio se asoma al mar para agradecer lo que tiene y celebrar lo que es. Diecisiete días que valen la pena.