Casadielles
También conocido como: Casadielles asturianas, Casadines, Hojuelas rellenas
Las casadielles son los dulces fritos más tradicionales de Asturias, elaborados con una masa fina de harina y manteca rellena de nuez molida, azúcar y anís, con forma de media luna.
Las casadielles son, junto con los carbayones y los frixuelos, uno de los dulces más emblemáticos de la repostería asturiana. Su nombre proviene del asturiano casadiellu, diminutivo de «casa», por su forma reminiscente de una pequeña casa o media luna.
Se elaboran con una masa muy fina de harina de trigo, manteca de cerdo (o mantequilla en versiones más modernas), vino blanco o anís y una pizca de sal. El relleno tradicional es una mezcla de nueces picadas finamente, azúcar y anís en grano, aunque algunas familias añaden almendras o miel. La masa se estira hasta quedar casi transparente, se rellena, se cierra en forma de media luna con un repulgo decorativo y se fríe en aceite caliente.
El secreto de unas buenas casadielles está en la masa: debe ser extremadamente fina y crujiente, casi como una hojaldre, y el relleno debe ser generoso pero no excesivo para que no se rompa durante la fritura. Una vez fritas, se espolvorean con azúcar glass y se dejan enfriar.
Las casadielles son imprescindibles en la Navidad asturiana, pero también se preparan durante el Antroxu (Carnaval) y en otras celebraciones familiares. Cada familia tiene su receta, su proporción exacta de ingredientes y su técnica particular de repulgo, lo que hace de las casadielles un dulce profundamente personal y ligado a la tradición familiar.
Ficha del ingrediente
- Origen: Toda Asturias, aunque especialmente arraigadas en la zona central y oriental del Principado.
- Temporada: Navidad y Antroxu (Carnaval), aunque se pueden encontrar durante todo el año en pastelerías.