Fabes
También conocido como: Fabes asturianas, Alubias blancas, Faba asturiana
Las fabes son las alubias blancas autóctonas de Asturias, protegidas bajo la Indicación Geográfica Protegida 'Faba Asturiana'. Se caracterizan por su piel fina, gran tamaño, mantecosidad tras la cocción y un sabor suave y mantecoso.
Las fabes asturianas son mucho más que unas simples alubias: son el alma de la cocina asturiana y el ingrediente fundamental de la fabada, el plato más emblemático del Principado. La Faba Asturiana goza de Indicación Geográfica Protegida desde 1990, lo que garantiza que solo las alubias cultivadas en Asturias bajo estrictos controles de calidad pueden llevar este nombre.
Las variedades más apreciadas son la fabona de la Granja (Grado), la fabona de Luarca y la fabona de Tineo. Cada una tiene sus particularidades, pero todas comparten la característica fundamental: una piel extremadamente fina que durante la cocción se rompe, liberando el almidón interior y creando esa textura cremosa y mantecosa que define a una buena fabada.
El cultivo de la faba asturiana es tradicional y respetuoso con el medio. Se siembra en primavera y se recolecta en septiembre-octubre. Las fabes se dejan secar al aire durante semanas antes de su comercialización. Una buena faba debe tener la piel lisa, sin arrugas, y un tamaño uniforme. El remojo previo (entre 8 y 12 horas) es esencial para una correcta cocción.
Más allá de la fabada, las fabes se utilizan en numerosos platos de la cocina asturiana: fabes con almejas, fabes con pixín, fabes con chorizo, y en guisos de verduras. También son el ingrediente principal de los potes asturianos, guisos espesos y reconfortantes perfectos para los meses de invierno.
Ficha del ingrediente
- Origen: Cultivadas históricamente en toda Asturias, especialmente en concejos como Grado, Tineo y Luarca.
- Temporada: Cosecha de septiembre a octubre; se consumen secas durante todo el año.