"
El arroz con leche es el postre por excelencia de Asturias. A diferencia de otras versiones, el arroz con leche asturiano se caracteriza por una cocción muy prolongada y un removido constante que consigue una textura casi de crema. No es un arroz con leche cualquiera; es un ritual de paciencia que tiene como recompensa un sabor reconfortante y único.
"
Preparación
- Preparar el arroz: Ponemos el arroz en un cazo con un poco de agua. Llevamos a ebullición y dejamos unos 10 minutos hasta que el arroz se abra y absorba el agua. Esto ayuda a que luego absorba mejor la leche.
- Infusionar: Ponemos la leche a calentar con la canela y la piel de limón. Cuando vaya a empezar a hervir, vertemos el arroz precocinado.
- El secreto (El removido): Bajamos el fuego al mínimo. Debemos cocinarlo durante al menos una hora, removiendo con una cuchara de madera cada 4 o 5 minutos. Este es el truco para que suelte el almidón y quede cremoso.
- Endulzar: Pasados los 50-60 minutos, cuando veamos que el grano está muy blando y la leche ha espesado, añadimos el azúcar y la mantequilla. Mezclamos bien durante 5 minutos más.
- Reposo: Retiramos los aromáticos. Repartimos en platos o cuencos individuales.
- Acabado: Podemos servirlo espolvoreado con canela o, al estilo más tradicional, cubriendo con azúcar y quemándola con un soplete o hierro candente para formar una costra de caramelo.
Consejos de la abuela
- La leche: Usa siempre leche entera. Si puedes conseguir leche fresca de pasto, la diferencia es abismal.
- El arroz: No uses arroz largo ni vaporizado. El redondo clásico es el mejor para liberar almidón.
- Paciencia: Si tienes prisa, no hagas arroz con leche asturiano. El fuego lento es innegociable.