"
El bacalao gratinado sobre ajada es una receta que combina la sencillez de la cocina de aldea con un acabado de restaurante. La ajada, esa mezcla mágica de aceite, ajo y pimentón, impregna las patatas cocidas creando una base jugosa sobre la que el bacalao se cocina al horno, protegiendo su carne con una costra crujiente de pan y queso.
"
Preparación
- La Base: Pelamos y cortamos las patatas en rodajas de un centímetro. Cortamos las cebollas en juliana gruesa. Cocemos todo junto en agua con sal durante unos 15-20 minutos hasta que estén tiernas pero no se deshagan. Escurrimos bien.
- La Ajada: Mientras, en una sartén pequeña, calentamos el aceite y doramos los ajos laminados. Cuando empiecen a tomar color, retiramos del fuego, dejamos templar un minuto y añadimos el pimentón. Removemos rápido para que no se queme.
- Montaje: En una fuente de horno, ponemos la cama de patatas y cebolla. Regamos con la ajada (reservando un poco para el pescado). Mezclamos suavemente.
- Pescado: Secamos bien los lomos de bacalao y los colocamos sobre las patatas con la piel hacia abajo. Pincelamos con el resto de la ajada.
- Gratinado: Mezclamos el pan rallado con el queso y el perejil picado. Cubrimos el bacalao con esta mezcla.
- Horno: Introducimos en el horno precalentado a 200ºC (calor arriba y abajo) durante unos 12-15 minutos, hasta que la costra esté dorada y el bacalao en su punto.
El Truco de la Ajada
- El mayor error es añadir el pimentón con el aceite hirviendo; amargará todo el plato. Asegúrate de apartar la sartén del fuego antes de añadirlo.
- Si quieres un toque más asturiano, añade un chorrito de vinagre de sidra a la ajada justo después del pimentón.