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La empanada asturiana no es una empanada cualquiera. A diferencia de la gallega, que suele usar una masa más fina tipo pan o gramada, la asturiana se caracteriza por una masa enriquecida, a menudo con un toque de manteca, que le da una textura hojaldrada y sabrosa inigualable. Es el plato estrella de las "espichas" y las salidas al "prau".
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El Secreto de una Buena Empanada
El éxito de la empanada reside en dos pilares: el sofrito y la masa.
El sofrito (el relleno) debe ser jugoso pero no aceitoso, para no empapar la base de la masa. En Asturias, el relleno clásico es de "compango" (chorizo, morcilla, tocino), aunque también son muy populares las de bonito.
La masa requiere cariño. Usar harina de fuerza es vital para que aguante el peso del relleno y suba correctamente. El toque de vino blanco (o sidra, por qué no) aporta un aroma característico.
Preparación
- El Relleno (Preparar con antelación): En una sartén, pochamos la cebolla picada fina y el pimiento rojo troceado muy pequeño durante unos 15-20 minutos a fuego suave.
- En otra sartén, salteamos el bacon en tiras y el chorizo desmenuzado (sin piel). No hace falta freírlos mucho, ya que se terminarán de hacer en el horno. Escurrimos bien el exceso de grasa.
- Mezclamos el sofrito de verduras con las carnes. Añadimos el huevo duro picado. Dejamos enfriar completamente antes de usar (esto es crucial para que no ablande la masa).
- La Masa: En un bol grande, disolvemos la levadura en el agua tibia. Añadimos el vino, el aceite, la mantequilla, la manteca y el huevo batido. Mezclamos.
- Incorporamos la harina y la sal poco a poco. Amasamos (a mano o con robot) durante unos 10 minutos hasta tener una masa lisa, elástica y que no se pegue excesivamente.
- Formamos una bola, tapamos con un paño húmedo y dejamos reposar en un lugar cálido durante 1 hora (hasta que doble su volumen).
- Montaje: Precalentamos el horno a 180ºC. Desgasificamos la masa y la dividimos en dos (una parte un poco más grande para la base).
- Estiramos la base y forramos la bandeja de horno (con papel vegetal). Repartimos el relleno frío, dejando un borde libre de 2 cm.
- Estiramos la tapa y cubrimos. Sellamos los bordes haciendo un repulgue (dobladillo trenzado).
- Practicamos un agujero en el centro ("chimenea") para que salga el vapor. Decoramos con recortes de masa si queremos. Pincelamos con huevo batido.
- Horneado: Horneamos a 180ºC (calor arriba y abajo) durante 30-35 minutos, hasta que esté bien dorada y suene hueca al golpear la base.
- Dejamos enfriar sobre una rejilla. ¡Al día siguiente está incluso mejor!