"
La crema de fabes es la forma más delicada de disfrutar de la legumbre estrella de Asturias. En esta versión vegana, aprovechamos el alto contenido en almidón de la faba de la Granja para obtener una textura de terciopelo sin necesidad de añadir natas ni grasas animales. El azafrán aporta el color y el aroma tradicional de la aldea, convirtiendo cada cucharada en un abrazo reconfortante.
"
Preparación
- Cocción lenta: En una olla grande, ponemos las fabes remojadas con agua fría. Añadimos las verduras enteras y peladas. Llevamos a ebullición, espumamos y bajamos el fuego al mínimo.
- Tiempo: Dejamos que las fabes se cocinen lentamente durante una hora y media. Deben estar tan tiernas que se deshagan al presionarlas.
- El Color: Tostamos las hebras de azafrán un segundo en una sartén caliente y las machacamos en un mortero con un poco de caldo.
- Emulsión: Retiramos las verduras de la olla y las trituramos junto con la mitad de las fabes y el caldo necesario. Queremos una textura de crema ligera. Si la quieres más densa, tritura todas las fabas.
- Finalización: Añadimos el azafrán diluido y el pimentón. Removemos para que el color sea uniforme.
- Toque Asturiano: Servimos en cuencos y, justo antes de llevar a la mesa, regamos con un hilo generoso de AOVE en crudo.
Truco de Presentación
- Guarda unas cuantas fabes enteras antes de triturar y colócalas en el fondo del plato; así el comensal podrá apreciar la calidad de la legumbre que está degustando.
- Unas virutas de tofu ahumado salteado pueden simular el toque del jamón tradicional en el acabado.