El Antroxu Gijón se celebra cada año en la ciudad de Gijón, con un programa lleno de desfiles, comparsas, concursos de disfraces y la gastronomía carnavalesca más auténtica. Gijón se suma a la celebración del Antroxu asturiano con una programación propia que combina tradición y modernidad.
Antroxu es la palabra asturiana para designar el carnaval, y en Gijón tiene una tradición que se remonta a siglos. Mientras en otras partes de España se celebra el Carnaval con mayúsculas, en Asturias el Antroxu tiene su propia personalidad: menos barroco que el de Cádiz, menos improvisado que el de Sitges, pero con una autenticidad y una fuerza popular que lo convierten en una de las fiestas grandes del calendario asturiano. Los gijoneses se toman el Antroxu muy en serio —o muy en broma, que para el caso es lo mismo— y durante casi dos semanas la ciudad se transforma.
Las comparsas son el motor del Antroxu gijonés. Son grupos de vecinos, amigos, compañeros de trabajo o asociaciones que se disfrazan con un tema común y desfilan por las calles de la ciudad con carros alegóricos, música y coreografías. Algunas comparsas llevan meses preparando sus disfraces y sus letras, y el nivel de creatividad es impresionante: desde sátiras políticas hasta homenajes a series de televisión, pasando por reinterpretaciones de cuentos clásicos con toque asturiano.
El gran desfile del sábado 21 de febrero es el momento álgido. Las comparsas recorren la calle Corrida y suben por Cimadevilla, y las aceras se llenan de gente que aplaude, ríe y se fotografía con los disfraces más logrados. Si quieres buen sitio para ver el desfile, llega al menos una hora antes.
El Jueves Lardero es uno de los días más singulares del Antroxu asturiano. Tradicionalmente era el día en que las mujeres se reunían para comer juntas y bromear sobre los hombres —las "comadres"—, y esa tradición se mantiene viva en los chigres y restaurantes de Gijón. Los menús de comadres incluyen pote asturiano, empanada y postres caseros, y el ambiente es de risas y buen rollo. Muchos locales ofrecen menús especiales para grupos, y es una fecha que vale la pena vivir aunque no seas de aquí.
El martes 3 de marzo, la playa de San Lorenzo acoge uno de los actos más peculiares del Antroxu: el entierro de la sardina. Una sardina gigante de cartón y papel maché es llevada en procesión por la playa entre lamentos fingidos y música fúnebre, hasta que se quema en una fogata simbólica que marca el final de los excesos carnavalescos y el inicio de la Cuaresma. Es un acto que mezcla el humor negro con la tradición, y que atrae a cientos de personas cada año.
La comida del Antroxu en Gijón incluye platos de cuchara y dulces que son casi obligatorios durante estos días:
Los chigres del centro y de Cimadevilla sacan cartas especiales de Antroxu, y las calles se llenan de puestos donde comprar frixuelos calientes y empanada por raciones. Es una época del año en la que comer bien en Gijón es más fácil que nunca.
El Antroxu de Gijón no es solo fiesta nocturna. El concurso de disfraces infantiles del domingo (22 de febrero) en el parque de la Cerda es un acto familiar donde los niños lucen sus disfraces y participan en juegos y talleres. La zona del paseo marítimo, entre la playa de San Lorenzo y el puerto deportivo, acoge actividades para familias durante las tardes del fin de semana: talleres de maquillaje, música en vivo y puestos de comida. Cimadevilla por la mañana es tranquila y apta para pasear con niños antes de que se llene de gente por la tarde-noche.