La Vuelta a Asturias
La Vuelta a Asturias 2026 se disputará del 25 al 28 de abril, celebrando una nueva edición de la carrera ciclista profesional por etapas más antigua de España. Con una historia que se remonta a 1925, la Vuelta a Asturias recorre los paisajes más espectaculares del Principado: puertos de montaña legendarios, valles verdes, costas cantábricas y pueblos con encanto.
La Tradición Ciclista de Asturias
Asturias y el ciclismo tienen una relación que va más allá de la afición deportiva. Es una historia de identidad. Los puertos asturianos están entre los más duros del ciclismo mundial, y eso ha convertido al Principado en un territorio de leyenda dentro del pelotón internacional. El Angliru, Lagos de Somiedo, el Cordal —puertos que han visto pasar a los mejores ciclistas del planeta y que han sido escenario de batallas épicas en la Vuelta a España.
Pero el ciclismo en Asturias no es solo cosa de profesionales. Los domingos por la mañana las carreteras de montaña se llenan de aficionados en bicicleta que suben los mismos puertos que los de la élite. Los chigres de las cumbres están acostumbrados a recibir a ciclistas sudados pero felices que piden una botella de agua fría y un cachopo para reponer. Es una cultura que se respira en cada curva de cada puerto.
Recorrido Previsto
- Etapa 1 (25 abril): Oviedo — Lagos de Somiedo (140 km, final en alto)
- Etapa 2 (26 abril): Cangas del Narcea — Alto del Acebo (155 km, etapa reina)
- Etapa 3 (27 abril): Avilés — Gijón (130 km, etapa llana para esprínteres)
- Etapa 4 (28 abril): Caudal — Oviedo (120 km, contrarreloj individual)
Los Puertos de Montaña
La Vuelta a Asturias es famosa por sus puertos de montaña: Lagos de Somiedo, Angliru, Cordal y Alto del Acebo son algunos de los ascensos más duros del ciclismo español. Los ciclistas profesionales se enfrentan a pendientes del 15-20% en algunos tramos, lo que convierte cada etapa de montaña en un espectáculo impresionante.
El Angliru: El Puerto Maldito
Si hay un puerto que define el ciclismo asturiano es el Angliru. Con rampas que llegan al 23,6% en La Cueña Les Cabres, el Angliru es uno de los ascensos más temidos del ciclismo mundial. Ver a los profesionales subir por esas pendientes es algo que no se olvida: las bicicletas van casi a paso de hombre, los ciclistas se mecen de lado a lado para encontrar tracción y el público está tan cerca que casi puedes tocar las ruedas. Cuando la Vuelta a Asturias pasa por el Angliru —y lo hace casi cada año—, el monte se llena de gente que sube con sillas, neveras y banderas para pasar el día entero allí arriba.
Lagos de Somiedo
Otro de los puertos estrella. Lagos de Somiedo es un final en alto que se mete en el corazón del Parque Natural de Somiedo, uno de los espacios naturales mejor conservados de Asturias. La subida no tiene las rampas extremas del Angliru, pero es larga, constante y se corre a alta altitud. Las vistas de los lagos glaciares desde la cima son una recompensa para los espectadores que se han ganado el puesto a base de subir pronto.
El Ambiente en los Puertos
Ir a ver una etapa de montaña de la Vuelta a Asturias es una experiencia que va más allá del ciclismo. Los puertos se convierten en verdaderas fiestas improvisadas. La gente llega con horas de antelación, instala su puesto en la cuneta, despliega la silla plegable y saca la comida de la nevera. Hay empanada, queso, chorizo, tortilla de patatas y, por supuesto, sidra a montones. Los chigres de las cumbres abren a las tantas y montan barbacoas donde asan chuletones para los que se han quedado sin nada para comer.
El ambiente es familiar, relajado, sin prisas. Hay niños que juegan al lado de la carretera, grupos de amigos que han subido en furgoneta con la nevera llena y parejas de ancianos que llevan yendo a ver la carrera al mismo puerto desde hace treinta años. Cuando pasa la caravana publicitaria y luego el pelotón, el silencio se rompe con las sirenas y los aplausos, y en unos segundos todo ha pasado. Y entonces la gente vuelve a sentarse, a comer y a beber como si nada hubiera pasado. Esa es la magia.
Dónde Ver la Carrera
Todos los puertos de montaña son accesibles para el público. Lagos de Somiedo, el Cordal y el Acebo ofrecen vistas espectaculares de la carrera. Las llegadas a las ciudades son gratuitas y permiten ver de cerca a los profesionales. Se recomienda consultar el mapa oficial de la carrera para planificar los puntos de visión.
Mejores puntos para ver la carrera:
- Lagos de Somiedo: los últimos 3 kilómetros de subida son espectaculares. Apúntate en la curva de los lagos para ver el desenlace de la etapa
- Angliru: si la etapa pasa por ahí, La Cueña Les Cabres es el punto más duro y el más espectacular. Lleva abrigo porque arriba hace frío incluso en abril
- Llegada a Gijón: la etapa llana es ideal para ver una sprint masiva con el mar de fondo
- Contrarreloj en Oviedo: las contrarrelojes permiten ver a los ciclistas pasar uno a uno, lo que da tiempo para verlos bien
Ciclismo y Gastronomía en Asturias
En Asturias, el ciclismo y la gastronomía van de la mano. Los puertos de montaña están flanqueados por chigres y restaurantes donde los ciclistas —profesionales y aficionados— reponen fuerzas con la comida tradicional. Es tradición parar en los pueblos de las etapas para disfrutar de:
- Bocadillos de calamares: el tentempié ciclista por excelencia
- Fabada asturiana: el plato de recuperación después de un puerto duro
- Sidra natural: la celebración obligatoria al terminar la etapa
- Cachopo: para los días de mucha energía gastada
- Empanada y queso: para picar en las cunetas mientras se espera a los ciclistas
Consecuencia Gastronómica
Los pueblos por donde pasa la Vuelta a Asturias suelen preparar menús especiales y aumentan su oferta gastronómica durante los días de carrera. Es una excelente oportunidad para descubrir la gastronomía de concejos menos conocidos como Somiedo, Cangas del Narcea y el Valle del Caudal.
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