Del 3 al 12 de julio de 2026, Oviedo enciende sus fogones para celebrar las IV Jornadas Gastronómicas de los Tortos del Camino, una cita plenamente consolidada en el calendario de la capital asturiana que fusiona historia, cultura y el mejor saber hacer de la hostelería local. Organizadas por Otea (Hostelería y Turismo), en colaboración con el Ayuntamiento de Oviedo y la Cofradía del Torto de Maíz de Asturias, las jornadas rinden culto a uno de los productos más arraigados de la cocina tradicional asturiana: el torto de maíz.
Durante diez días consecutivos, 23 bares y restaurantes del centro de Oviedo despliegan su creatividad sobre la base crujiente y dorada del torto tradicional. La propuesta es sencilla y al mismo tiempo desbordante: cada local prepara su propia versión del torto de maíz, elige el acompañamiento que mejor encaja con su estilo —desde las combinaciones más clásicas hasta apuestas de autor— y ofrece una experiencia gastronómica única a un precio accesible.
Qué es el torto de maíz asturiano
El torto es una pequeña tortilla o torta de masa de maíz que se fríe hasta quedar crujiente por fuera y tierna por dentro. Es uno de los productos más emblemáticos de la gastronomía asturiana, un acompañamiento que durante siglos ha formado parte de la mesa rural y que hoy se ha reinventado como soporte de todo tipo de creaciones culinarias. Sobre un torto se puede poner casi cualquier cosa: picadillo, calabaza, mushrooms salteados, ventresca de bonito, bacon con huevo o las propuestas más imaginativas de la cocina contemporánea.
El torto de maíz es además un símbolo de identidad: el maíz ha sido un cultivo fundamental en la agricultura asturiana desde su introducción en el siglo XVI, y los tortos son una de las muchas formas en que este cereal se ha integrado en la cocina tradicional. El color dorado intenso del torto bien hecho, su textura crujiente y su sabor a maíz tostado son inconfundibles.
Las jornadas: 23 establecimientos, 23 propuestas
La IV edición de las Jornadas de los Tortos del Camino reúne a 23 bares y restaurantes de las zonas de Anieves y Colloto, en el centro histórico de Oviedo. Cada participante elabora su propia versión del torto, con total libertad creativa pero respetando la base tradicional de masa de maíz frita. Los establecimientos participantes en 2026 son:
- Bar Camacho
- Casa Amparo
- Cava de Floro
- Donde el Jamón
- Doña Concha
- Dr. Peña
- El Bodegón de Teatinos
- El Dólar ⭐ (galardonado en la cata oficial)
- El Fartuquín ⭐ (galardonado en la cata oficial)
- El Mono que Lee
- Jamōn Jamōn
- La Puerta de Cimadevilla
- La Quinta de Adri
- La Tabernilla de Oviedo
- Llagar Herminio
- Meraki
- Rdoble
- Santa Cristina
- Alterna Sidrería ⭐ (galardonada en la cata oficial)
- Sidrería El Bosque
- Sidrería La Finca
- Sidrería La Manzana
- Sidrería Las Güelas
Los premiados de 2026
Como gran novedad de esta edición, el 1 de julio se celebró una cata oficial en el centro de formación de Otea en Olloniego. Un jurado de expertos otorgó la distinción "Tortos del Camino Oviedo 2026" a El Dólar, El Fartuquín y Alterna Sidrería, reconociendo la excelencia de sus elaboraciones en igualdad de categoría, sin establecer clasificaciones entre los tres.
Cómo disfrutar de las jornadas
La mejor manera de vivir las Jornadas de los Tortos del Camino es planificar una ruta por los locales participantes. Con un gastromapa físico (disponible en los establecimientos y en la web de Otea) o siguiendo la lista de participantes, se puede diseñar un recorrido por el casco histórico de Oviedo que combine tortos clásicos con propuestas más arriesgadas.
Cada establecimiento ofrece su torto a un precio especial durante las jornadas, lo que permite probar varios en una misma tarde. El ambiente del casco antiguo ovetense, con sus callejuelas empedradas, sus plazas y sus sidrerías, se convierte en el escenario perfecto para una experiencia gastronómica que es también un recorrido cultural por el corazón de la ciudad.
Consejos prácticos:
- Descarga el gastromapa en Otea.es o escapadaasturias.com antes de salir.
- Ve en grupo: así podéis pedir varios tortos diferentes y compartir.
- Combina con sidra natural: el maridaje clásico del torto es un buen culín de sidra asturiana.
- Reserva tiempo para el casco histórico: las jornadas coinciden con la recreación del Primer Peregrino (9-12 julio), que transforma la Plaza de la Catedral en la Ovetao medieval.
El Primer Peregrino: el complemento perfecto
Las Jornadas de los Tortos se solapan intencionadamente con la recreación histórica de El Primer Peregrino (9-12 de julio), un evento que durante cuatro días transforma la Plaza de la Catedral y el casco histórico de Oviedo en la antigua Ovetao para revivir la época del monarca Alfonso II el Casto. Es el acompañamiento cultural perfecto: después de recorrer los puestos medievales y disfrutar de las representaciones, nada mejor que sentarse en una terraza del casco antiguo a degustar un torto con la mejor compañía.
Esta conjunción de historia y gastronomía convierte a Oviedo en un destino de primer nivel durante la primera quincena de julio. Las calles huelen a maíz frito, a sidra y a tradición, mientras los ovetenses y los visitantes disfrutan de una de las épocas más vibrantes del año en la capital asturiana.
La tradición del torto en la hostelería asturiana
Las Jornadas de los Tortos del Camino no son solo un evento gastronómico: son una declaración de principios sobre el valor de la cocina tradicional como motor de innovación. Como señaló Fernando Corral, vicepresidente de Otea, en la presentación de la iniciativa: "el torto es una pieza fundamental de nuestra cocina tradicional y un embajador de nuestra identidad que ha sabido evolucionar".
Esa evolución se palpa en cada bocado. Sobre la base inamovible del torto de maíz —crujiente, dorado, con ese sabor inconfundible a cereal tostado— los hosteleros ovetenses construyen propuestas que van desde lo más clásico hasta la vanguardia. Y en esa tensión entre tradición y creatividad reside el éxito de unas jornadas que, en apenas cuatro ediciones, se han convertido en una cita imprescindible del verano ovetense.