Las Mejores Sidrerías de Asturias 2026

Guía actualizada con las sidrerías naturales imprescindibles de Asturias. Desde las grandes sidrerías de la comarca de la Sidra hasta los chigres de Gijón y Oviedo. Temporada de escancio, espichas, menús típicos y cómo disfrutar de la sidra como un asturiano.

La sidra natural es el alma de Asturias, y sus sidrerías son mucho más que lugares donde beber: son templos de la cultura asturiana, espacios de encuentro, celebración y tradición. Desde las inmensas sidrerías-comedor de la comarca de la Sidra hasta los pequeños chigres del casco antiguo de Gijón, cada sidrería tiene su personalidad, su sidra y su forma de hacer las cosas. Esta guía te lleva por las mejores sidrerías de Asturias en 2026, actualizada con las novedades de la temporada.

¿Qué hace especial a una sidrería asturiana?

Una sidrería natural asturiana no es un bar cualquiera. Es un lugar donde la sidra se escancia directamente de las pipas (los grandes barriles de madera donde fermenta la sidra) y se sirve en culinos (vasos finos de cristal) de forma continua hasta que el comensal dice basta. El ritual del escanciado —el golpe de la sidra contra el borde del vaso para oxigenarla y despertar sus aromas— es una ceremonia que forma parte de la identidad asturiana. En las sidrerías de la comarca de la Sidra, el propio comensal va a la barra a servirse, coge su culino, escancia, bebe el contenido de un trago (nunca se deja el culino a medio llenar en la mesa) y lo deja boca abajo en el escanciador.

La comida en una sidrería es una experiencia completa. El menú típico incluye tortilla de patatas (jugosa y con cebolla), empanada (de bonito o de chorizo), chorizo a la sidra (cocinado en sartén con sidra, que le da un sabor dulce y afrutado), queso con membrillo, y un plato principal que puede ser merluza a la sidra, chuletas de ternera o bacalao. Todo ello regado con sidra natural a voluntad durante toda la comida.

Las sidrerías imprescindibles de la comarca de la Sidra

La comarca de la Sidra, en el centro-oriental de Asturias, concentra las sidrerías más grandes y conocidas. Los concejos de Nava, Sariego y Villaviciosa son la cuna de la sidra natural asturiana, y sus llagres producen las mejores sidras de la denominación de origen.

Tierra Astur (Siero)

La sidrería Tierra Astur, en Pola de Siero, es probablemente la sidrería más conocida de Asturias. Con una capacidad enorme, un llagar anexo y una decoración que mezcla lo tradicional con lo moderno, Tierra Astur ofrece la experiencia completa: menú de sidrería, sidra a voluntad, compras en la tienda y visitas al llagar. Su sidra, producida con manzanas de la propia finca, es una de las más valoradas de la denominación. El ambiente es animado y familiar, ideal para grupos grandes y celebraciones. Los domingos es casi obligatorio reservar.

El Molín (Nava)

En Nava, la capital de la sidra, la sidrería El Molín es un referente. Ubicada en un edificio histórico que alberga también un museo de la sidra, ofrece una experiencia cultural y gastronómica completa. La sidra de El Molín es equilibrada y afrutada, y el menú de sidrería es clásico y bien ejecutado. Las visitas al museo, donde se explica el proceso de elaboración de la sidra natural, son una actividad recomendable antes o después de comer. Nava celebra cada año el Festival de la Sidra Natural, uno de los eventos más importantes del calendario sidrero asturiano.

Sidrería de Sariego

Sariego, un pequeño concejo rural entre Nava y Oviedo, alberga varias sidrerías familiares de gran calidad. Aquí la experiencia es más íntima y auténtica, lejos del turismo masivo. Las sidrerías de Sariego destacan por la calidad de sus sidras, elaboradas de forma artesanal con manzanas de variedades autóctonas. El menú suele incluir productos de los caseríos cercanos: huevos de corral, verduras de la huerta, embutidos caseros y queso de Afuega'l Pitu. Es la opción ideal para quienes buscan una experiencia más tranquila y genuina.

Villaviciosa y la zona del mar

Villaviciosa, la villa de la manzana, tiene una tradición sidrera centenaria. Sus sidrerías, algunas situadas en antiguas casonas indianas, ofrecen un ambiente elegante y señorial. La sidra de Villaviciosa se caracteriza por su acidez equilibrada y su sabor a manzana madura. La combinación de sidra y mar —la villa está cerca de la ría de Villaviciosa y de las playas de Rodiles y Tazones— hace que esta zona sea perfecta para una jornada completa: sidrería por la comida y playa por la tarde.

Sidrerías en Gijón

Gijón tiene una fuerte tradición sidrera que se vive en los chigres del barrio del Natahoyo y de Cimadevilla. Aunque las sidrerías gijonesas son más pequeñas que las de la comarca de la Sidra, ofrecen una experiencia auténtica y cercana.

En el barrio del Natahoyo, conocido como el barrio de la sidra, encontrarás chigres donde la sidra se escancia de la pipa y se sirve en culinos de cristal. El ambiente es marinero y popular, con una clientela mayoritariamente local. Los menús son más económicos que en las grandes sidrerías de la comarca, y la comida es contundente y sin pretensiones: tortilla, empanada, chorizo a la sidra y poco más, pero hecho con calidad.

En Cimadevilla, el casco histórico gijonés, varios chigres ofrecen sidra natural de los llagres de la zona. La experiencia de tomar sidra en una taberna centenaria con vistas al puerto deportivo es inolvidable. Es la opción perfecta para combinar una ruta de pintxos con una buena sidra.

Sidrerías en Oviedo

Oviedo tiene su propia ruta de la sidra, centrada en la famosa calle Gascona y sus calles aledañas. La Gascona, conocida como el boulevard de la sidra, concentra el mayor número de chigres y sidrerías por metro cuadrado de Asturias.

La experiencia de la Gascona es diferente a la de la comarca de la Sidra. Aquí la sidra se sirve por culinos o por botella, y los chigres ofrecen una carta más variada que incluye tapas, raciones y platos combinados además del clásico menú de sidrería. Es la opción ideal para ir de chigres con amigos, tomar sidra y tapas sin necesidad de sentarse a una comida completa.

La temporada de escancio y las espichas

La temporada de escancio es el periodo en el que la sidra natural del año anterior alcanza su punto óptimo de consumo. Va aproximadamente de enero a mayo, aunque depende de las condiciones de cada añada. Durante estos meses, las sidrerías están en su momento más álgido: la sidra está fresca, afrutada y con la carbonatación natural que la hace única.

Las espichas son el evento social de la temporada. Una espicha es la apertura de una pipa de sidra nueva, que se celebra con comida, sidra y música. Tradicionalmente, la espicha se celebraba en el propio llagar, al aire libre, con una mesa larga llena de empanada, tortilla, chorizo, queso y pan. Hoy en día, muchas sidrerías organizan espichas para sus clientes, que pagan un precio fijo por persona y tienen sidra y comida ilimitadas durante varias horas. Es una experiencia que todo visitante de Asturias debería vivir al menos una vez.

Menú típico de sidrería: qué pedir y en qué orden

Si es tu primera vez en una sidrería, el menú se sirve en un orden tradicional que forma parte de la experiencia:

  1. Tortilla de patatas: Siempre la primera. Jugosa, con cebolla, servida caliente en una cazuela de barro. Se come con pan y se acompaña del primer culino de sidra.
  2. Empanada: De bonito, de chorizo o mixta. Se corta en porciones triangulares y se sirve en platos compartidos. Es el acompañamiento perfecto para los siguientes culinos.
  3. Chorizo a la sidra: El plato estrella de la sidrería. Chorizo asturiano cocinado en sartén con sidra natural, que carameliza y le da un sabor dulce irresistible.
  4. Queso con membrillo: Queso de Cabrales o Gamonéu con dulce de membrillo. El contraste de sabores es espectacular y corta la intensidad del chorizo.
  5. Plato principal: Merluza a la sidra, chuletas de ternera asturiana o bacalao al pil-pil. Es el plato fuerte que cierra la comida.
  6. Postre: Arroz con leche, tarta de manzana o casadielles (dulces tradicionales de nuez y anís). Se acompañan de un último culino de sidra o de un chupito de orujo.

Consejos para disfrutar de las sidrerías como un local

  • Escancia con decisión: El brazo debe ir recto, por encima de la cabeza, y el culino debe estar inclinado. La sidra debe caer contra la pared del vaso para oxigenarse. No te preocupes si las primeras veces te cae fuera: es parte del aprendizaje.
  • Bebe de un trago: El culino se bebe entero de una vez. La sidra natural pierde gas rápidamente, por lo que no se debe dejar en el vaso.
  • Deja el culino boca abajo: Después de beber, coloca el culino boca abajo en el escanciador de la barra. Así el camarero sabe que quieres más.
  • Reserva en temporada alta: De enero a mayo y en verano, las sidrerías se llenan. Llama con antelación, especialmente si vais en grupo.
  • No pidas sidra en botella si estás en una sidrería con pipas: La sidra de pipa es el auténtico producto natural. La botella es para llevar a casa.
  • Visita un llagar: Muchas sidrerías ofrecen visitas a sus llagres donde se explica el proceso de elaboración. Es una experiencia educativa y divertida.

Conclusión

Las sidrerías de Asturias son mucho más que lugares donde comer y beber: son espacios de identidad, tradición y comunidad. Ya sea en una gran sidrería de la comarca de la Sidra, en un chigre marinero de Gijón o en la bulliciosa calle Gascona de Oviedo, la experiencia de escanciar sidra, compartir una tortilla y un chorizo a la sidra es una de las cosas que todo visitante de Asturias debe vivir. En 2026, la oferta es más variada y accesible que nunca, así que no hay excusa para no dar el salto.

Última actualización: abril 2026. Escrito por el equipo de Comer en Asturias.