Pimientos rellenos de fabada con salsa de tomate casera

Pimientos rellenos de fabada con salsa de tomate casera

Receta Asturiana

Preparación

30 min

Cocción

40 min

Total

1h 10 min

Raciones

4 personas

Calorías

280 kcal

"Receta clásica de pimientos rojos rellenos de fabada asturiana servidos con una deliciosa salsa de tomate casera. Una combinación jugosa y muy sabrosa."

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Esta versión de los pimientos rellenos de fabada es la que encontrarías en los hogares de Asturias. En lugar de usar pimientos de conserva pequeños, usamos pimientos rojos de asar, más carnosos y dulces. Al acompañarlos con una salsa de tomate casera hecha a fuego lento, conseguimos un plato mucho más equilibrado y jugoso, ideal como segundo plato o plato único para una cena especial.

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Preparación

  1. Los Pimientos: Lavamos los pimientos. Les quitamos la tapa superior y las semillas. Los horneamos 15 minutos solos; esto asegura que luego estén tiernos por completo.
  2. El Relleno: Mezclamos las fabas trituradas ligeramente con su compango picadito. Rellenamos los pimientos hasta arriba y les ponemos su "sombrero" de nuevo.
  3. La Salsa de Tomate: Hacemos un sofrito clásico con la cebolla y el ajo. Añadimos el tomate rallado y una pizca de azúcar. Dejamos que reduzca a fuego lento hasta que esté bien roja y espesa.
  4. Montaje: Ponemos una base generosa de la salsa de tomate en una fuente de barro. Colocamos los pimientos encima.
  5. Final: Espolvoreamos el queso por encima. Horneamos a 180ºC durante 20-25 minutos hasta que el pimiento esté asado y el queso gratinado.

Truco de Cocina

  • Para que los pimientos no se caigan en la fuente durante el horneado, puedes cortar una fina lámina de la base del pimiento para que sea plana, pero con cuidado de no hacer un agujero por donde se escape la fabada.

¿Por qué rellenar pimientos con fabada?

Rellenar pimientos con fabada es una de esas ideas tan simples que parece que siempre existió. En realidad, nace de la necesidad de aprovechar la fabada sobrante del día anterior y convertir un guiso de cuchara en un plato con presentación. La magia está en que el pimiento asado aporta dulzor y jugosidad que complementan la potencia del compango y la textura de las fabes. Cada bocado tiene esa capa exterior de pimiento tierno y caramelizado, y el corazón de fabada sabrosa y consistente.

La tradición del pimiento de Lodosa

Aunque esta receta usa pimientos rojos de asar, en Asturias también se hacen versiones con pimientos del piquillo de Lodosa (Navarra). Estos pimientos, pequeños y en forma de barquilla, son perfectos para rellenar porque aguantan muy bien el horneado sin perder forma. Los del piquillo tienen un sabor más concentrado, ligeramente ahumado, que casa muy bien con la fabada. Si los encuentras de buena calidad (en conserva o frescos), anímate a probar esta versión — el tamaño individual los convierte en un bocado perfecto para servir como tapa en cualquier chigre.

Trucos para hacerlos con antelación

Este es uno de esos platos que agradece prepararse con tiempo. Los pimientos rellenos se pueden armar la noche antes y guardar en la nevera tapados con film. Al día siguiente, solo hay que hacer la salsa, montar en la fuente y al horno. El reposo nocturno hace que los sabores del relleno se asienten y el pimiento absorba parte del jugo de la fabada.

Para congelar, lo mejor es hacerlo en dos fases: rellenas los pimientos, los envuelves uno por uno en film de cocina y los metes en una bolsa de congelar. Cuando quieras comerlos, los sacas, los dejas descongelar en la nevera unas horas y los horneas con la salsa fresca. Así quedan como recién hechos. Evita congelarlos ya con la salsa de tomate por encima, porque el tomate cambia de textura al descongelarse y queda algo aguado.

Preguntas Frecuentes

¿Puedo usar pimientos asados de bote?

Sí, puedes usar pimientos asados de conserva de calidad. Sin embargo, asar los pimientos frescos te dará más sabor y textura. Si usas de bote, escúrrelos bien antes de rellenar.

¿Cómo evitar que los pimientos se vuelquen durante el horneado?

Corta una fina lámina en la base del pimiento para crear una superficie plana. También puedes apoyarlos uno contra otro o usar una fuente de pimientos rellenos con cavidades individuales.

¿Puedo congelar estos pimientos rellenos?

Sí, congela muy bien. Hazlos hasta antes del último horneado, envuélvelos individualmente y congela. Para servir, descongela en la nevera y hornea con el queso hasta que esté caliente y gratinado.

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