Información
- Cocina: Pescados, Mariscos, Cocina marinera
- Precio: $$-$$$
Cudillero es uno de los pueblos más bonitos de la costa asturiana, y El Remo es el restaurante donde ese paisaje se traduce en comida. Situado en la plaza del puerto, con las casas de colores de fondo y los barcos pesqueros en primer plano, este local lleva décadas ofreciendo pescado fresco directamente de la lonja de Cudillero. No es marketing: aquí el pescado que comes por la noche probablemente nadaba por la mañana.
La especialidad absoluta es el pescado del día, que cambia según lo que hayan traído los barcos. La merluza de pincho, el rape, la lubina salvaje y el pixín se preparan de formas que honran el producto: al horno con patatas panaderas, a la sal, en salsa verde o a la sidra. Las mariscadas completas son el plato festivo por excelencia: centollo, percebes, langostinos, mejillones y zamburiñas, todo servido con limón y salsa vinagreta casera. La paella de marisco, aunque no es asturiana, se ha ganado un puesto en la carta por méritos propios.
El Remo también ofrece una buena selección de arroces que incluyen el arroz con pixín y el arroz con bogavante, ambos con un caldo intenso que habla de un sofrito bien trabajado. Los platos de cuchara no son la especialidad de la casa, pero la sopa de pescado es excelente, y las croquetas de marisco son un entrante que no deberías saltarte. Para compartir, las tablas de ahumados con salmón, bonito y anchoas de la costa son un aperitivo perfecto con una sidra bien fría.
El local tiene terraza en la plaza, que en verano es el lugar más solicitado del pueblo. Ver el atardecer desde aquí, con los barcos volviendo al puerto y las luces encendiéndose en las casas de la ladera, es una experiencia que justifica el viaje a Cudillero. El comedor interior es amplio y luminoso, con grandes ventanales que aseguran que nunca pierdes de vista el mar. El servicio es profesional sin ser rígido, y el equipo conoce la carta al dedillo.
Lo que hace especial a El Remo, más allá del producto, es la conexión con el mar que se percibe en cada rincón del restaurante. Los mariscadores del puerto son vecinos y amigos de la casa, y no es raro ver a alguno entrar por la puerta con una caja de percebes recién extraídos de las rocas para que los preparen al instante. Ese vínculo directo con la lonja garantiza frescura, pero también variedad: cuando la temporada lo permite, aparecen en la carta especies que difícilmente encontrarás en otros restaurantes, como el salmonete de roca, el pulpo de potera o las oricios que los buceadores locales traen de las fondos del Cantábrico.
El calendario de temporadas marca el ritmo de la cocina de El Remo. En invierno, el bacalao se convierte en protagonista con recetas como el bacalao a la vizcaína o el bacalao con garbanzos que recuerdan a los guisos de las abuelas pescadoras. La anchoa del Cantábrico, que se pesca en primavera, se sirve en filletes frescos con un chorrito de aceite de oliva virgen extra y pimentón, una sencillez que es la mayor sofisticación. En otoño, el pulpo a la brasa con patatas cocidas y pimentón de la Vera se convierte en uno de los platos más pedidos, y con razón: el contraste entre el sabor ahumado de la brasa y la textura tierna del pulpo es algo que se te queda grabado.
La sidra en El Remo merece una mención aparte porque aquí se sirve como en los mejores chigres de la comarca: escanciada desde arriba, en un chorro fino que oxigena la bebida y revela todos sus matices. Si acompañas a tu mariscada con una botella de sidra natural de los llagares de las cercanías de Pravia o Cudillero, entenderás por qué los asturianos decimos que la sidra y el marisco son matrimonio obligado. Para quienes prefieren el vino, la carta incluye albariños de Rías Baixas y blancos de Ribeiro que complementan a la perfección los sabores del mar. El personal siempre sabe aconsejar qué bebida casa mejor con lo que hayas elegido, un detalle que se agradece cuando la carta es tan amplia.
Los precios están en la media alta de Cudillero, pero la calidad del producto justifica cada euro. Un pescado del día para dos personas ronda los cuarenta euros, y una mariscada completa puede subir a setenta u ochenta. El menú del día es más asequible y siempre incluye pescado fresco como opción. La carta de vinos tiene buenas referencias de blancos gallegos y albariños que maridan perfectamente con el marisco.
Cudillero se ha convertido en uno de los destinos gastronómicos más populares de Asturias, y El Remo es parte fundamental de esa reputación. Si visitas el pueblo, ya sea para ver el anfiteatro de casas desde el faro o para pasear por sus calles empinadas, este restaurante es una parada que no te puedes saltar. Reserva con antelación en verano, porque la terraza se llena rápido y no querrás perderte las vistas.