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Bonito en escabeche casero

Bonito en escabeche casero

receta tradicional asturiana

Receta Asturiana
Preparación
20 min
Cocción
30 min
Total
50 min
Raciones
4 porciones
Calorías
320 kcal
Receta de bonito del Cantábrico en escabeche casero. Preparación tradicional asturiana con vinagre, ajo, laurel y pimentón. Perfecto para verano, se conserva días en la nevera y mejora con el tiempo.

Preparación

  1. Corta el bonito en trozos gruesos de unos 3cm, sala y deja reposar 15 minutos
  2. Pasa los trozos por harina y fríelos en aceite caliente hasta que estén dorados por fuera pero jugosos por dentro. Reserva en una fuente honda
  3. En el mismo aceite (limpio de residuos), sofríe la cebolla y la zanahoria a fuego medio durante 8-10 minutos hasta que estén tiernas
  4. Añade el ajo laminado y sofríe 2 minutos más sin que se tueste demasiado
  5. Agrega el pimentón, remueve rápido y vierte el vinagre y el aceite. Añade el laurel y los granos de pimienta
  6. Sube el fuego y deja que hierva 3-4 minutos para que el alcohol del vinagre se evapore
  7. Vierte el escabeche caliente sobre el bonito reservado. Asegúrate de que quede bien cubierto
  8. Deja enfriar a temperatura ambiente y luego refrigera. Está mejor si se prepara el día antes

El bonito del Cantábrico es el rey del verano en Asturias. Desde junio hasta septiembre, las costureras y boniteras salen de los puertos de Luanco, Cudillero y Avilés para traer uno de los pescados azules más apreciados del mundo. Y aunque hay mil formas de prepararlo —a la plancha, en marmitako, encebollado—, el escabeche casero es probablemente la que más rendimiento da y la que mejor conserva el sabor del pescado fresco durante días. Es la receta que hacían las abuelas en las casas de pescadores para que el bonito durara toda la semana sin nevera.

Las claves de un buen escabeche

La clave de un buen escabeche está en tres cosas: la frescura del bonito, la calidad del vinagre y la paciencia para dejarlo reposar. El bonito debe ser fresco, de lomo grueso y con un color rojo intenso que vira a marrón al corte. Si el color es pálido o grisáceo, no es bonito fresco del Cantábrico. El vinagre debe ser de vino blanco, suave y aromático, nunca de manzana o de alcohol que desnaturalizarían el sabor del pescado.

La técnica

La técnica es sencilla pero tiene sus trucos. El rebozado con harina antes de freír crea una costra que protege el pescado y permite que el escabeche penetre sin deshacer la carne. La fritura debe ser rápida, solo para sellar, porque el bonito se terminará de hacer con el calor del escabeche caliente. Sofreír las verduras en el mismo aceite da al escabeche un sabor más profundo y conecta todos los ingredientes.

Cómo tomarlo

El escabeche de bonito es versátil más allá de servirlo frío con un poco de su salsa. Puedes usarlo en ensaladas con tomate y pimiento, en emparedados con pimientos asados, o simplemente con una rebanada de pan de escanda y un chorrito de aceite de la propia conserva. En Asturias se toma como tapa en los chigres, como primer plato en las comidas de verano y como cena ligera cuando aprieta el calor.

Conservación

La conservación es una de sus grandes virtudes. Bien cubierto de aceite y vinagre, el bonito en escabeche dura perfectamente cuatro o cinco días en la nevera, y el sabor mejora con el tiempo porque los sabores se integran. Es ideal para preparar el domingo y tener listo para la semana. Muchas familias asturianas hacen cantidades grandes y las reparten en tarros de cristal para tener siempre a mano. Si lo envasas al vacío, puede durar semanas.

Con qué acompañarlo

Para acompañarlo, una sidra natural bien fría es el maridaje perfecto en verano. También funciona con un vino blanco joven de la tierra, algo con acidez que corte la untuosidad del escabeche. Y si quieres un toque moderno, sírvelo sobre una tosta de pan de cristal con un poco de cebolla caramelizada y unas escamas de sal Maldon. El bonito en escabeche es tradición pura que se adapta a cualquier mesa.

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