El Antroxu es el nombre que recibe el Carnaval en Asturias, una de las fiestas más populares y arraigadas del Principado. Aunque el carnaval se celebra en toda la región, es en Avilés donde alcanza su máxima expresión con el famoso Antroxu de Avilés, declarado Fiesta de Interés Turístico Regional. Durante casi dos semanas, las calles se llenan de color, música, disfrazes y un humor irreverente que caracteriza esta celebración.
El Antroxu tiene sus raíces en las celebraciones paganas previas a la Cuaresma cristiana, cuando las comunidades se reunían para celebrar el fin del invierno y la llegada de la primavera. En Asturias, esta tradición se ha mantenido viva con una identidad propia que la diferencia de otros carnavales del norte de España.
Una de las señas de identidad del Antroxu son las comparsas, grupos de personas disfrazadas que recorren las calles con coreografías, carros alegóricos y letras satíricas que critican con humor los acontecimientos del año. Las murgas avilesinas son famosas por su ingenio y su capacidad para hacer reír a grandes y pequeños.
El Desfile de Antroxu es el acto central de la fiesta, con miles de personas disfrazadas recorriendo el casco histórico de Avilés. La originalidad de los disfraces y la creatividad de las comparsas convierten cada edición en un espectáculo único.
La gastronomía juega un papel fundamental durante el Antroxu. Los frixuelos son los dulces estrella de esta época: crepes finos de harina, huevo, leche y mantequilla que se rellenan de chocolate, crema pastelera, miel o simplemente se espolvorean con azúcar. Cada familia tiene su receta de frixuelos, y es tradición prepararlos en casa durante los días de carnaval.
También son típicos los buñuelos de viento, las orejas de carnaval y los casadielles, que aunque se asocian más con la Navidad, también se preparan durante el Antroxu en muchas casas asturianas.
El Antroxu finaliza con el tradicional Entierro de la Sardina, una parodia fúnebre en la que una sardina gigante es llevada en procesión por las calles entre lágrimas fingidas y música solemne. Este acto marca el fin de los excesos carnavalescos y el inicio de la Cuaresma. En Avilés, este acto se celebra con gran participación popular y un ambiente festivo que mezcla la solemnidad del entierro con la alegría del carnaval.
Aunque Avilés es la capital del Antroxu asturiano, otros concejos también celebran carnavales con gran tradición:
El Antroxu se celebra en fechas variables (febrero o marzo), dependiendo del calendario litúrgico. Suele comenzar el jueves de Comadres (el jueves antes del miércoles de ceniza) y prolongarse hasta el domingo posterior al miércoles de ceniza, cuando tiene lugar el Entierro de la Sardina.