El Bollu es una fiesta tradicional celebrada en el pequeño pueblo de Preñanes, perteneciente al concejo de Llanes, en la zona oriental de Asturias. Esta celebración en honor a San Antonio de Padua tiene lugar a mediados de junio y es una de las fiestas más singulares y auténticas de la comarca de la Costa Oriental asturiana.
El nombre de la fiesta proviene del bollu, un bollo tradicional que se reparte entre los asistentes como parte central de la celebración. Es una fiesta que mantiene intacto el espíritu de las tradiciones rurales asturianas, lejos del turismo masivo y con una fuerte implicación de la comunidad local.
El bollu es un pan dulce o bollo tradicional que las mujeres del pueblo elaboran artesanalmente para la ocasión. Su receta se transmite de generación en generación y cada familia aporta su toque particular. El bollu se reparte entre los vecinos y visitantes durante la festividad, simbolizando la generosidad y la hospitalidad de la comunidad.
Este acto de reparto del bollu es el momento central de la fiesta y tiene un fuerte carácter comunitario. Los vecinos de Preñanes se organizan para amasar, hornear y distribuir cientos de bollos, en una jornada que combina esfuerzo colectivo con celebración.
Preñanes es un pequeño pueblo rural situado en las estribaciones de la Sierra del Cuera, con vistas a la mar Cantábrica. Su ubicación privilegiada, entre montaña y mar, hace que la fiesta del Bollu sea también una excusa perfecta para disfrutar del paisaje oriental asturiano. Los prados verdes, las cabañas de piedra, las hórreos y la arquitectura tradicional crean un marco incomparable para esta celebración.
Además del bollu, la fiesta incluye una verbena popular con música tradicional asturiana, danzas regionales y actividades para toda la familia. La gastronomía es protagonista: los asistentes pueden disfrutar de platos tradicionales como la empanada asturiana, el chorizo a la sidra, queso de los pueblos cercanos y, por supuesto, sidra natural escanciada.
Es común que las familias preparen espichas al aire libre, extendiendo mantas en los prados y compartiendo comida entre vecinos y visitantes. Este espíritu de convivencia es lo que hace del Bollu una experiencia única.
La fiesta se celebra el 13 de junio o el fin de semana más cercano, en honor a San Antonio de Padua.