Información
- Cocina: Asturiana, Sidrería
- Precio: $$
El Rial es, para muchos, el templo del cachopo asturiano. En una plaza tranquila del casco antiguo de Oviedo, este restaurante ha convertido un plato tradicional en una experiencia casi mística. Si buscas el cachopo definitivo en Asturias, El Rial está en todas las conversaciones.
El cachopo de El Rial es una obra de ingeniería gastronómica: filetes de ternera asturiana de más de un centímetro de grosor, rellenos de jamón ibérico y queso Cabrales DOP, empanados con un rebozado secreto que resulta en una costra dorada y crujiente que envuelve un interior fundente y jugoso. El corte revela capas de carne, queso azul derretido y jamón que te hacen olvidar el mundo exterior.
Pero limitar El Rial al cachopo sería injusto. La fabada es de las mejores de Oviedo, con fabes de la Granja que se deshacen en la boca y un compango generoso. El pote asturiano es contundente y sabroso, el chorizo a la sidra se sirve en sartén con ese aroma embriagador, y los postres caseros (especialmente la tarta de queso y los frixuelos) son el broche perfecto.
La sidra natural se escancia en barra con la solemnidad que merece. Tienen una rotación constante de llagares de Nava, Villaviciosa y Sariego, priorizando productores artesanales. El personal te recomienda maridajes y te explica las diferencias entre sidras con una pasión que solo se encuentra en Asturias.
El comedor es pequeño pero acogedor, con mesas de madera, muros de piedra y una decoración que mezcla lo tradicional asturiano con algún toque moderno. En verano, las mesas en la plaza son codiciadas por locales y turistas por igual. El ambiente es animado y ruidoso, como tiene que ser una sidrería asturiana que funciona.
Los precios son moderados: el cachopo estrella ronda los 20€ (merece cada céntimo), los platos de cuchara entre 12 y 16€, y las raciones entre 10 y 14€. Con sidra, una comida para dos se sitúa en torno a 50-60€. Reservar es casi obligatorio, especialmente fines de semana y festivos.
El Rial es una de esas paradas que justifican un viaje a Oviedo por sí sola. Si solo tienes tiempo para un cachopo en Asturias, que sea este.
Para entender El Rial hay que entender cómo come Oviedo. La capital asturiana tiene una tradición de chigres y sidrerías de barrio donde la gente se sienta a la mesa sin prisas, con una botella de sidra recién escanciada y platos que hablan del campo y del mar. El Rial pertenece a esa estirpe, pero con una diferencia: aquí han perfeccionado cada receta hasta convertirla en referencia. No es novedad, es oficio. Años de servicio detrás de la barra, de cocciones probadas y corregidas, de saber exactamente cuánto tiempo necesita una fabada al fuego lento para que el caldo espese y las fabes queden cremosas sin romperse.
Uno de los pilares de este restaurante es su apuesta firme por la materia prima. Compran en los mercados de Oviedo, seleccionando personalmente las mejores piezas. La merluza que sale de su cocina llega fresca de las lonjas del Cantábrico, y se prepara de formas que honran el pescado: a la sidra, en salsa verde con almejas, o simplemente a la plancha con un chorrito de aceite de oliva virgen extra. La carne gobernada —un clásico asturiano de cerdo guisado con pimentón, ajo y vino blanco— es otro plato que demuestra que en El Rial saben hacer magia con recetas sencillas cuando el producto de partida es bueno.
Si el cachopo es la estrella, hay otros motivos para llagar por aquí. El pote asturiano de El Rial lleva berza, patatas, fabes y compangu en proporciones justas: ni muy caldoso ni muy espeso, con ese sabor profundo que solo da una cocción larga y pacienzuda. La merluza a la sidra es otro acierto: lomos gruesos en una salsa donde la acidez de la sidra natural equilibra la suavidad del pescado. Y la carne gobernada, que muchos foráneos no conocen, es un guiso de cerdo que se deshace al toque del tenedor, con una salsa oscura y reconfortante que pide pan a borbotones. Para rematar, los frixuelos caseros —crepes asturianos hechos en sartén de hierro— son la manera asturiana de cerrar una comida de diez.
El Rial está en la Plaza del Rial, en pleno casco antiguo de Oviedo, a dos pasos de la Catedral y de la calle Gascona. La ubicación es privilegiada para quien quiera hacer un recorrido por el centro histórico antes o después de comer. Queda cerca de la Plaza de la Constitución y del Teatro Campoamor, así que encaja de maravilla en una tarde de turismo ovetense. Las mesas exteriores, cuando hace buen tiempo, son un pequeño lujo: comer en una plaza tranquila, con el murmullo de la ciudad de fondo y un culín de sidra en la mano. Cuesta imaginarse algo más asturiano.