Información
- Cocina: Asturiana, Sidrería
- Precio: $$
Pola de Siero es el corazón de la comarca sidrera asturiana, y en el centro de esta villa se encuentra uno de esos chigres que parecen congelados en el tiempo, donde el olor a sidra recién escanciada y a chorizo asándose en la sartén te recibe nada más cruzar la puerta. La Púa es un chigre de toda la vida, el tipo de lugar donde los lugareños se sientan en la barra a compartir raciones, debatir sobre el último derbi del Real Sporting y echar un escanciu con los vecinos. No busca pretensiones ni estrellas Michelin: su valor está en la autenticidad absoluta, en hacer las cosas como siempre se han hecho, con productos locales de primera calidad y un trato cercano que te hace sentir como en casa desde el primer momento.
La carta de La Púa gira en torno a los clásicos de la gastronomía sidrera, y lo hace con una maestría que solo da la experiencia. Los chorizos a la sidra son el plato bandera, tiernos y jugosos, cocinados a fuego lento en una sartén de hierro con sidra natural que reduce hasta crear una salsa oscura y caramelizada que pide pan a gritos. Las raciones de tortos de maíz rellenos de picadillo y cebolla caramelizada son otro imprescindible, con ese punto crujiente por fuera y esa textura jugosa por dentro que los convierte en uno de los pinchos más solicitados. La cachopola —una versión en miniatura del cachopo asturiano, con jamón y queso fundido entre dos filetes empanados— es perfecta para compartir y va acompañada de unas patatas fritas que tienen ese sabor casero imposible de replicar.
El pote asturiano también tiene cabida en la carta, especialmente en los meses de invierno, cuando un buen plato de cuchara con berza, compango y alubias es todo lo que necesitas para entrar en calor. En verano, la oferta se renueva con ensaladas de tomate con ventresca, raciones de pulpo a la brasa y empanadas caseras que cambian según el día y el mercado. Lo que nunca cambia es la calidad de las materias primas: el jamón siempre es de bellota, el queso es afuega'l pitu o gamoneo de la comarca, y la sidra proviene de lagares de la propia zona, con denominación de origen que garantiza su procedencia y autenticidad.
El ambiente de La Púa es exactamente lo que buscas en un chigre asturiano de verdad. La barra de madera maciza está llena de escanciadores de sidra, botellas de vino y platos con raciones recién servidas. Las paredes están decoradas con fotografías antiguas de Pola de Siero, carteles de romerías y fiestas locales, y algún que otro trofeo del Sporting que atestigua la afición del dueño. La música de fondo es normalmente conversación, risas y el sonido inconfundible de la sidra cayendo en el vaso desde el escanciador. No hay música en alta, no hay pantallas gigantes: la diversión aquí se construye en la mesa, entre amigos y vecinos.
La sidra, naturalmente, es la protagonista absoluta. En La Púa escancian de la forma tradicional, con el brazo alto y el hilo de sidra cayendo en el vaso a la distancia perfecta para que se oxigene y desarrolle todo su sabor. Tienen varias marcas de lagares de la zona, y el personal te guía con gusto para que pruebes la que mejor se adapte a tu paladar. Si prefieres la opción de la espicha, también ofrecen botellas para llevar o para consumir en las mesas del exterior, perfectas para una tarde de vermouth con amigos en la terraza que dan a la calle peatonal.
El rango de precios es muy razonable, alineado con lo que es habitual en los chigres tradicionales asturianos. Las raciones de chorizo a la sidra o tortos están en torno a los 8-10 euros, la cachopola ronda los 12 euros, y los platos más contundentes como el pote asturiano no superan los 14 euros. Con una buena ración de chorizos, unos tortos, un plato de queso y una botella de sidra para dos, puedes comer de maravilla por menos de 35 euros por persona. Es un precio ajustado para la calidad que ofrecen y para la experiencia de comer en un auténtico chigre de comarca sidrera.
Pola de Siero está a apenas 15 minutos de Oviedo por la autovía AS-I, lo que convierte a La Púa en una parada perfecta para quien visita las Sidrerías de Nava o explora la zona central de Asturias. El chigre está en pleno casco urbano, en una calle peatonal concurrida, y es fácil aparcar en los alrededores. Si te acercas en julio, coincide tu visita con las fiestas de San Pedro y las espichas de verano que organizan los lagares de la zona, que son el complemento perfecto a una comida en La Púa. Para los amantes de la sidra y la comida tradicional asturiana, este chigre es una parada obligatoria que te ofrece lo mejor de la cocina sidrera sin aditivos ni artificios.