La Corte de Pelayo — Cocina de Vanguardia en el Casco Antiguo de Oviedo
Información
- Cocina: Cocina creativa, Cocina asturiana de autor, Alta cocina
- Precio: $$$
Oviedo tiene una escena gastronómica que va mucho más allá de la fabada y el cachopo, y La Corte de Pelayo es la prueba viviente de ello. Situado en el corazón del casco antiguo, a pocos pasos de la catedral, este restaurante representa la nueva ola de cocina asturiana: producto local de temporada, técnica moderna impecable y una presentación que convierte cada plato en una experiencia visual antes que gustativa. Es el lugar donde los ovetenses celebran las grandes ocasiones.
La filosofía de La Corte de Pelayo se basa en respetar el producto asturiano y elevarlo. El pixín, el cabracho, las fabes, el queso de Cabrales, la ternera de la zona: todos estos ingredientes tradicionales aparecen en la carta pero transformados por técnicas como el ahumado en frío, la cocción a baja temperatura, las espumas y los crujientes. El resultado es una cocina que te hace mirar los platos tradicionales con ojos nuevos. El menú degustación cambia con las estaciones y es la mejor forma de entender la propuesta del restaurante.
Entre los platos más destacados están el txuletón de pixín con puré de patata trufado y crujiente de jamón, un plato que combina texturas y sabores con maestría. Las fabes con almejas en su versión moderna, con una emulsión de marisco y crujiente de algas, demuestran que un plato de cuchara puede ser sofisticado sin perder su esencia. El postre de queso de Cabrales con pera asada y nueces caramelizadas es una reinterpretación del clásico maridaje asturiano que sorprende a los comensales más exigentes.
El local es elegante sin ser pretencioso. Piedra y madera crean un ambiente cálido que contrasta con la vajilla de diseño y la cristalería de calidad. El comedor es íntimo, con apenas una docena de mesas bien separadas, lo que garantiza una experiencia tranquila y un servicio personalizado. La iluminación es tenue pero suficiente para apreciar la presentación de los platos, que en este restaurante es casi tan importante como el sabor. La bodega tiene más de doscientas referencias, con especial atención a los vinos asturianos y a los espumosos.
La carta de La Corte de Pelayo es un viaje por las cuatro estaciones asturianas contadas a través del producto. En primavera, el espárrago silvestre de las huertas del Nalón aparece en texturas y emulsiones que respetan su sabor delicado sin enmascararlo. El verano trae el tomate de la huerta local, que aquí se presenta en un gazpacho frío con virutas de ventresca ahumada y un toque de picante que lo eleva a otra categoría. En otoño, el boletus y la castaña dominan los platos principales, y en invierno, las carnes guisadas y los tubérculos recuperan su protagonismo con técnicas de cocción lenta que extraen el máximo sabor de cada ingrediente. Es una carta que te hace consciente de la riqueza de la despensa asturiana, una despensa que muchos dan por sentada pero que aquí se valora como merece.
El equipo de cocina lidera una propuesta que equilibra la innovación con el respeto por la tradición de una forma que pocos restaurantes en Asturias logran. No se trata de hacer deconstrucciones gratuitas ni de sorprender por sorprender, sino de encontrar nuevas formas de contar historias antiguas. El cachopo, por ejemplo, aparece en una versión reducida y refinada con jamón ibérico de bellota y un queso que funde sin enmascarar el sabor de la carne, servido con una salsa de sidra reducida que le da un toque asturiano indiscutible. Es el tipo de plato que hace sonreír a los puristas porque reconoce el origen sin renunciar a la creatividad.
El barrio de la catedral, donde se encuentra el restaurante, es uno de los rincones con más encanto de Oviedo. Pasear por sus calles empedradas antes o después de la comida es parte de la experiencia. La Corte de Pelayo está a dos pasos de la plaza de la cathedral, del mercado El Fontán y de las mejores sidrerías de la ciudad, lo que permite combinar una comida de alta cocina con un espicha posterior en un chigre tradicional. Es esa dualidad, lo mejor de la tradición y lo mejor de la vanguardia, lo que hace de Oviedo un destino gastronómico de primer orden en España.
El servicio es profesional y atento, con personal que conoce perfectamente cada plato y sabe recomendar maridajes que potencian la experiencia. El menú degustación, que cambia cada temporada, es la opción más popular y ronda los cuarenta y cinco euros, un precio ajustado para el nivel que ofrece. La carta permite componer tu propia experiencia, con entrantes entre doce y dieciocho euros y principales entre veinte y treinta. Los domingos a mediodía el ambiente es más relajado, ideal para una comida en familia.
Si buscas en Oviedo una experiencia gastronómica que vaya más allá de la tradición sin abandonarla, La Corte de Pelayo es tu lugar. Es el tipo de restaurante que te hace sentir orgulloso de la cocina asturiana, demostrando que esta tierra tiene producto y talento para competir con cualquier destino gastronómico de España. Reserva con antelación, especialmente los fines de semana, porque las mesas son limitadas y la demanda es alta.