Real Balneario de Salinas: Restaurante con Estrella Michelin en Castrillón
Información
- Cocina: Alta cocina asturiana, Producto del Cantábrico, Cocina de autor
- Precio: $$$-$$$$
- Web: Sitio Oficial
El Real Balneario de Salinas es uno de esos restaurantes que no necesitas conocer de antemano para intuir que algo especial te espera. Situado literalmente sobre la arena de la playa de Salinas, en el concejo de Castrillón, este edificio con fachada azul y tejas rojas lleva el nombre de "Real" desde 1916, cuando el rey Alfonso XIII inauguró aquí un balneario de aguas marinas. Más de un siglo después, ese mismo espacio alberga uno de los restaurantes más relevantes de la alta cocina asturiana, bajo la dirección del chef Isaac Loya y con una Estrella Michelin que distingue su propuesta desde hace años. Tres generaciones de la familia Loya han construido un proyecto que combina respeto por el producto local, técnica depurada y un entorno que pocos restaurantes del mundo pueden igualar.
La historia del Real Balneario es parte de su atractivo. El edificio original, un chalet de estilo pintoresco que formaba parte del complejo balneario de principios del siglo XX, se ha transformado con el tiempo en un espacio elegante donde coexisten la tradición y la contemporaneidad. Las grandes cristaleras del comedor principal ofrecen una vista directa al Mar Cantábrico, y en días de temporal, el sonido de las olas rompiendo a pocos metros se convierte en la banda sonora de la comida. La terraza, con vistas panorámicas a la playa de Salinas y su icónico faro, es uno de los rincones más especiales de la costa asturiana para tomar una copa al atardecer. El ambiente es refinado pero accesible, sin la rigidez que a veces acompaña a los restaurantes galardonados.
Isaac Loya, chef y alma del proyecto desde hace más de 17 años, define su cocina como un diálogo constante entre la naturaleza y el producto. Su despensa se basa casi exclusivamente en lo que ofrece el Cantábrico y el territorio asturiano: pescados y mariscos de lonja como la lubina, el bonito, el rodaballo y los percebes, que son tratados con técnicas precisas que respetan al máximo su sabor original. La carta cambia con las temporadas, pero siempre refleja esa conexión con el mar que define la identidad del restaurante. Los guisos tradicionales asturianos, como las fabes o los potes, aparecen reinterpretados con un enfoque contemporáneo que los eleva sin perder su esencia.
El Real Balneario ofrece actualmente tres menús degustación además de la carta a la carta. El menú La Peñona es la opción más accesible y representa bien la filosofía de la casa: platos elaborados con producto excepcional servidos en un ambiente distendido. El menú Isaac Loya es más ambicioso gastronómicamente y recorre las creaciones más personales del chef. Para 2026, año en que el restaurante celebra su 35º aniversario, se ha añadido un menú especial que recopila los platos más icónicos de su historia. Los precios de los menús oscilan entre los 42 y los 154 euros, dependiendo de la opción elegida, lo que lo sitúa en el rango alto de la gastronomía asturiana pero en línea con lo que se espera de un restaurante de su categoría.
Lo que hace único al Real Balneario no es solo la técnica o el producto, sino el concepto de servicio que Isaac Loya ha desarrollado. El restaurante funciona bajo la idea de "todo al centro", una forma de compartir las creaciones que rompe con el protocolo clásico de la alta cocina y fomenta la experiencia comunitaria. Los platos llegan al centro de la mesa y los comensales se sirven a voluntad, lo que genera un ambiente desenfadado y cercano que contrasta con la sofisticación de las preparaciones. Este enfoque, junto con un equipo de 16 profesionales que coordina cada detalle, hace que una comida en el Real Balneario se sienta como una invitación a la mesa de alguien que realmente sabe cocinar.
La carta de vinos es otro de los puntos fuertes del restaurante. Con una selección que abarca referencias nacionales e internacionales, enfatiza los vinos de la cornisa cantábrica y las denominaciones de origen del norte de España. Para los amantes de la sidra, el Real Balneario también ofrece una cuidada selección de espumas asturianas que maridan especialmente bien con los pescados y mariscos de la carta. El servicio de coctelería en la terraza, supervisado por el mismo equipo, completa la oferta para quienes prefieren empezar o terminar la velada con algo diferente.
Si visitas Salinas durante el verano, el Real Balneario es una parada imprescindible. La playa de Salinas, una de las más amplias y cuidadas de la costa central asturiana, se encuentra a menos de 30 minutos en coche de Avilés y Gijón. El restaurante abre de martes a domingo, con servicio de almuerzo de 13:00 a 15:30 y cena de 20:00 a 23:00 los viernes y sábados. Los lunes permanece cerrado. Dada su reputación y la capacidad limitada del comedor, es muy recomendable reservar con antelación, especialmente durante los meses de julio y agosto o los fines de semana de todo el año. Se puede contactar por teléfono en el 985 518 613 o a través de su página web.
El Real Balneario de Salinas representa lo mejor de la gastronomía asturiana contemporánea: un proyecto con raíces profundas en el territorio, una cocina honesta y evolutiva, y un entorno que convierte cada visita en una experiencia memorable. Que un restaurante con Estrella Michelin esté situado literalmente sobre la arena de una playa del Cantábrico es algo que solo puede pasar en Asturias, y es una razón más para planificar tu próxima escapada gastronómica hacia Castrillón.