La ría del Eo vestida de fiesta
Figueras, la localidad más coqueta del concejo de Castropol, se asoma al estuario más protegido del occidente asturiano. La ría del Eo —frontera natural con Galicia y Reserva de la Biosfera declarada por la UNESCO— dibuja un meandro de aguas tranquilas donde, durante la primera semana de agosto, se concentran las Fiestas del Carmen y Semana Cultural de Figueras. Es la gran cita estival de un pueblo que vive mirando al mar: marineros de tradición, astilleros históricos y una hostelería que ha hecho del pescado fresco y el marisco su seña de identidad.
Las fiestas combinan dos dimensiones que rara vez se entrelazan con tanta naturalidad. Por un lado, la devoción a la Virgen del Carmen, patrona de los marineros, con su procesión marítima por la ría. Por otro, una semana cultural que desborda el ámbito religioso: jornadas gastronómicas, día del turista, carreras ciclistas, juegos tradicionales de agua y verbenas que prolongan la madrugada. El resultado es de las pocas fiestas asturianas donde la gastronomía no es un complemento, sino una protagonista con programa propio.
En 2026, la edición se celebra del 1 al 9 de agosto. Fechas en pleno corazón del verano, con marea viva, días largos y la ría convertida en escenario. Para quienes planifiquen una escapada al occidente, esta es la semana perfecta: Figueras está a media hora de Tapia de Casariego, a veinte minutos de Ribadeo y a poco más de una hora de Oviedo por la autovía A-8.
Programa de la Semana Cultural
La semana se estructura en jornadas temáticas, cada una dedicada a un público o actividad. La lectura del pregón desde el balcón del Ayuntamiento marca el arranque oficial y reúne a vecinos y forasteros en la plaza. A partir de ahí, el programa se ramifica:
- Jornadas gastronómicas: en colaboración con la hostelería local, se elaboran menús temáticos centrados en los productos del mar de la ría y del Cantábrico. Centolla, pixín (rape), bonito del norte y calamar de potera son las estrellas de unas cartas que cambian cada temporada según las capturas.
- Día del turista: actividades pensadas para los muchos visitantes que recibe Figueras en agosto, desde catas hasta rutas guiadas por el casco marinero.
- Día del mayor: comida de hermandad y actividades para las personas mayores, que son quienes sostienen viva la memoria marinera del pueblo.
- Juegos infantiles: hinchables, talleres y animación que llenan el muelle de gritos y carreras.
- Carrera ciclista: prueba popular que recorre las carreteras del concejo de Castropol, con meta junto al puerto.
- Juegos tradicionales de agua: regatas de trainerilla, cucañas sobre el muelle y competiciones náuticas que congregan a las familias durante las tardes de calma chicha.
Las verbenas y los conciertos nocturnos cierran cada jornada en la plaza mayor, con orquestas locales y bandas que mezclan pasodobles, éxitos del verano y temas tradicionales asturianos. La entrada a todos los actos es libre y gratuita.
La procesión marítima del Carmen: el momento culminante
Si hay una imagen que define estas fiestas es la procesión marítima de la Virgen del Carmen. La imagen es embarcada en el puerto de Figueras y recorre la ría del Eo en una procesión circular que pasa frente a los tres puertos hermanados de la ría: Ribadeo (en la orilla gallega), Castropol y la propia Figueras. Es una de las pocas procesiones fluvio-marítimas de Asturias que cruza una frontera administrativa en pleno recorrido, simbolizando los lazos centenarios entre ambas orillas.
La comitiva va acompañada de cohetes, sirenas de barcos y el repique de las campanas de las tres villas. El sonido se mezcla con el rumor del agua y las voces de los marineros. Al final del recorrido, la Salve Marinera se canta solemnemente en el muelle —uno de los momentos más fotogénicos del verano asturiano— y la imagen es acompañada de vuelta a la iglesia, donde se celebra una misa de campo abierta a todos los asistentes.
La procesión refleja la dimensión espiritual y comunitaria de los oficios del mar. En Figueras, donde los astilleros Gondán han sido durante generaciones uno de los grandes complejos navales del Cantábrico, la Virgen del Carmen no es una devoción folclórica: es el reconocimiento a quienes salen a faenar y a los que esperan en el muelle.
Gastronomía de la ría del Eo
Las jornadas gastronómicas del Carmen son una de las grandes bazas de la fiesta. La ría del Eo y el litoral occidental asturiano ofrecen una materia prima de primer nivel, y los restaurantes de Figueras y Castropol lo saben. Los platos que aparecen en los menús especiales de la semana cultural incluyen:
- Centolla de la ría: capturada con nasas en los fondos rocosos del estuario, se sirve cocida entera, con su carne firme y dulce. Es uno de los mariscos más valorados del Cantábrico noroccidental.
- Pixín al horno: el rape, llamado pixín en Asturias, se hornea con patatas panaderas y ajo. Su carne blanca y compacta soporta cocciones largas sin deshacerse.
- Bonito del norte en escabeche: la conserva tradicional asturiana, hecha con bonito fresco de verano, aceite de oliva y vinagre. En Figueras se sirve tanto la versión recién hecha como la envejecida en lata.
- Calamar de potera: capturado uno a uno con la técnica de la potera (un señuelo con anillas), se prepara a la plancha con aceite y perejil, o relleno al horno. Su textura es mucho más tierna que la del calamar de arrastre.
- Empanada de bonito: masa de pan o hojaldre rellena de bonito desmigado, cebolla y pimiento. Un clásico de la repostería salada asturiana que en el occidente se elabora con masa de maíz en algunas panaderías.
Para acompañar, sidra natural asturiana —la denominación de origen se extiende por toda la región— y vinos blancos gallegos de la cercana Ribeiro. Los postres típicos incluyen la tarta de castañas (un guiño a los bosques de castaños del interior occidental) y los frisuelos, crepes finas rellenas de crema.
Dónde comer durante las fiestas
La oferta gastronómica de Figueras y su entorno incluye varios restaurantes que participan activamente en las jornadas de la fiesta:
- Restaurantes del puerto de Figueras: especializados en pescado fresco subastado en la lonja, mariscos de la ría y arroces de pescado. Reserva imprescindible durante la semana del Carmen.
- Mesón marinero de Castropol: a dos kilómetros del puerto, cocina tradicional asturiana con vistas a la ría. Famoso por su fabada marinera —una variante de la fabada donde el compango se sustituye parcialmente por marisco— y sus postres caseros.
- Sidrerías de Ribadeo: cruzando el puente de los Santos, la orilla gallega ofrece sidrerías y marisquerías que comparten producto pero lo tratan con técnica gallega. La procesión del Carmen une simbólicamente ambas orillas, y muchos visitantes aprovechan para comer en ambos lados.
Cómo llegar y dónde dormir
Figueras está a 130 km de Oviedo por la autovía A-8, salida Castropol/Figueras. El trayecto desde Gijón es similar. Desde Ribadeo, basta cruzar el puente de los Santos sobre la ría del Eo. Existe transporte regular por autobús, aunque el coche es la opción más cómoda para moverse por la zona occidental.
En cuanto al alojamiento, la oferta en agosto se satura: hoteles en Castropol, apartamentos turísticos en Figueras y casas rurales en los pueblos del interior del concejo (Pendia, Barres, Moañes) son las opciones más comunes. La reserva con antelación es imprescindible, especialmente para los fines de semana de la semana cultural. Una alternativa son las localidades vecinas: Tapia de Casariego, a 20 minutos, tiene una buena oferta hotelera orientada al surfista y al turista de playa.
Un consejo para aprovechar la fiesta
Si solo tienes un día para visitar las fiestas del Carmen de Figueras, elige el día de la procesión marítima. Llega temprano al puerto, busca un lugar con vistas a la ría y prepárate para una de las imágenes más limpias del verano asturiano: la Virgen embarcada, los barcos escoltándola, las sirenas y las campanas de las tres villas respondiéndose unas a otras. Después, reserva mesa en cualquiera de los restaurantes del puerto y pide centolla y pixín. Es la manera más auténtica de entender por qué esta fiesta, pequeña y marinera, es de las más queridas del occidente.
Y si te queda tiempo, cruza el puente a Ribadeo, pasea por el casco histórico de Castropol, o adéntrate en la comarca de Los Oscos, donde los bosques de castaños y los molinos tradicionales ofrecen el contraste perfecto con la vida marinera de la ría.