Las Fiestas de la Guía, en Llanes, son la gran despedida del verano asturiano y una de
las celebraciones más singulares del calendario festivo del Principado: declaradas de
Interés Turístico Nacional, giran en torno a la ermita de la Virgen de Guía, en lo alto
del cerro que domina el puerto llanisco, y culminan el 8 de septiembre con una jornada
que mezcla lo religioso, lo gastronómico y lo carnavalesco en proporciones que solo se
dan en Asturias.
Una romería con sabor a despedida
Si las Fiestas de San Roque (mediados de agosto) son el gran estallido del verano
llanisco, las de la Guía son su epílogo sentimental. El 8 de septiembre, cuando los
turistas ya se han ido y el pueblo recupera su ritmo, los llaniscos suben al cerro de
Guía para celebrar a su patrona. La fiesta la organiza el Bando de Guía, una
asociación de vecinos y mareantes que mantiene viva una tradición de siglos ligada al
mundo marinero: la Virgen de Guía es la protectora de los hombres del mar, y su ermita
ha sido durante generaciones el último punto de tierra que veían los pescadores al
zarpar.
El programa combina actos solemnes con otros de puro jolgorio, y tiene dos momentos
estelares: el Día de El Bollu por la tarde y la procesión nocturna con bajada de la
imagen desde la ermita hasta la basílica.
El Día de El Bollu: la comida campestre más famosa del oriente
El día grande empieza a las 14:30 con el reparto del bollu preñau y la botella de
vino —y el "bollín" para los más pequeños— entre los socios del Bando en el campo de
la Guía. Es el corazón gastronómico de la fiesta: cientos de panes redondos rellenos
de chorizo y compango, horneados esa misma mañana, que se comparten en una gran comida
campestre amenizada por bandas de gaitas.
El bollu preñau es patrimonio de todo el cuadrante oriental —también lo reparten en
Celoriu, Poo y las fiestas del Bollu Preñau de Avilés—, pero en la Guía alcanza su
expresión más masiva y emotiva: prados llenos de cuadrillas, pañuelos al cuello,
escanciadores trabajando sin descanso y las gaitas sonando de fondo. Para el visitante
es una lección perfecta de cómo se entiende la hospitalidad asturiana: nadie se queda
sin su ración y nadie come solo.
A las 18:00 comienza la romería en el campo, con bailes típicos de la zona de
participación totalmente libre tras finalizar la novena en la ermita. La tarde
culmina con el festival folclórico a cargo de los jóvenes del Bando, que
interpretan los bailes tradicionales llaniscos y rematan con el famoso Pericote a la
antigua usanza: la danza ancestral de Llanes en la que las mujeres llevan la
iniciativa y "sacan" a bailar a los hombres, invirtiendo el orden habitual. Verlo
bailado por los más jóvenes del pueblo, con los trajes aldeanos heredados, es de lo
más conmovedor que ofrece el folclore asturiano.
La procesión nocturna y la bajada de la Virgen
El otro gran momento llega con la despedida de la imagen de la Virgen de Guía bajo una
potente descarga de voladores: la imagen baja en procesión nocturna desde la ermita
hasta la basílica de Santa María del Conceyu, acompañada por miles de personas con
velas, bandas de gaitas y un silencio que solo rompen los cohetes. Es una de las
procesiones más vistosas de Asturias y marca el final oficial del verano llanisco.
La jornada se completa con el "carnaval de verano", en el que los componentes del Bando
se disfrazan y animan las calles, y con las verbenas nocturnas en el recinto festivo.
Programa orientativo 2026
- 7 de septiembre (víspera): novena en la ermita, subida popular al cerro de Guía y
primera verbena.
- 8 de septiembre: 14:30 reparto del bollu preñau y comida campestre; 18:00 romería
y bailes regionales; festival folclórico y Pericote; procesión nocturna y bajada de
la Virgen con descarga de voladores; verbena de clausura.
Los horarios exactos se publican en el cartel oficial del Bando de Guía cada año;
conviene confirmarlos en el ayuntamiento de Llanes antes de la visita.
Información práctica
- Cuándo: 8 de septiembre (con actos desde la víspera). El acceso a todos los
actos es libre y gratuito; el bollu se reparte entre los socios del Bando, pero el
ambiente en el campo es abierto.
- Cómo llegar: la ermita de Guía está en el cerro sobre el puerto de Llanes; se
sube a pie en 15 minutos desde el casco histórico por un camino empedrado con vistas
espectaculares a la villa y al Cantábrico.
- Dónde comer: Llanes capital ofrece desde chigres de siempre hasta restaurantes
de altísimo nivel; consulta nuestra guía de Llanes y las
Jornadas de la Merluza y el Pixín
para descubrir la cocina marinera local.
- Combinar con: el primer fin de semana de septiembre, Ribadesella vive sus fiestas
y la comarca del oriente mantiene agenda completa; una escapada de dos o tres días
permite cerrar el verano por todo lo alto.
Por qué merece la pena venir
Las Fiestas de la Guía son la Asturias más auténtica: la que celebra cuando los
turistas se van, la que baila el Pericote porque lo bailaban los abuelos, la que
reparte pan relleno de chorizo como acto de identidad. Viniendo el 8 de septiembre
entiendes por qué Llanes es una de las villas con más personalidad del norte de España
— y te vas con la sensación de haber sido, por un día, un poco llanisco.