Qué comer en Los Humanitarios de San Martín 2026
fabada, casadielles y panchón en Moreda
fabada, casadielles y panchón en Moreda
Cuando el refrán asegura que «a cada cerdo le llega su San Martín», hay muy pocos sitios donde se tome tan al pie de la letra como en Moreda. Esta localidad del concejo de Aller, en plena cuenca minera asturiana, celebra cada 11 de noviembre una de las fiestas más singulares del calendario regional: Los Humanitarios de San Martín, una jornada que mezcla misa con gaitas, subasta de pan bendecido, carrozas y una comida de hermandad donde no falta de nada. En 2026 cae en miércoles 11 de noviembre, y este post va de lo que de verdad interesa a quien se plantea subir hasta allí: qué se come ese día, por qué se come exactamente eso, y cómo organizar la visita para no llegar tarde ni quedarse sin mesa.
No es una fiesta de menú cerrado tipo jornadas gastronómicas: en Moreda la comida se vive en las casas, en los chigres y en las mesas de hermandad que la Sociedad Humanitarios de San Martín reúne cada año desde hace más de un siglo. Pero el guion de la mesa está clarísimo, y conviene conocerlo antes de ir.
Los Humanitarios son la fiesta de San Martín de Tours, patrón de la parroquia de Moreda, y por eso su fecha no baila de un año a otro: siempre es 11 de noviembre, caiga el día de la semana que caiga. En 2026, miércoles. La organiza la Sociedad Humanitarios de San Martín, que según la Fundación Princesa de Asturias nació en Moreda en 1905 y que hoy sigue siendo casi una institución del concejo de Aller: Moreda y los Humanitarios son un binomio inseparable, y cualquier mención a la localidad lleva detrás la fiesta.
El reconocimiento oficial también pesa: la fiesta está declarada de Interés Turístico Nacional, un rango que muy pocas celebraciones asturianas comparten, y en 2007 la sociedad y el pueblo de Moreda recibieron el Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias, el galardón que cada año distingue a una comunidad asturiana por la defensa de su identidad. Si quieres el contexto completo del evento —programa detallado, historia y datos prácticos— tienes la ficha de Los Humanitarios de San Martín 2026 en la sección de fiestas de esta web, que actualizamos conforme se confirman detalles de cada edición.
El guion de la jornada, tal y como lo recoge la ficha oficial de la fiesta en spain.info, tiene cuatro momentos y se repite casi idéntico cada año:
La recomendación práctica sale sola: quien quiera ver la fiesta de verdad tiene que llegar por la mañana. La misa, la procesión y la puya'l ramu concentran lo más auténtico del día, y todo ocurre antes de que la comida ponga a Moreda patas arriba.
El menú de Los Humanitarios no está escrito en ninguna carta, pero tampoco deja lugar a la sorpresa. La fuente oficial de la fiesta lo resume en tres palabras: fabada, casadiellas y panchón, más los productos de matanza que rondan la mesa en estas fechas. Noviembre es el mes en que el refrán pone al cerdo frente a su santo, y en las cuencas eso siempre se tradujo en chorizos, morcillas y tocino compartidos entre familia y vecinos. La mesa de Moreda es exactamente eso: la cocina de matanza y de cuchara de siempre, servida en su día grande.
La fabada es el plato de entrada obligado. Fabes de la granja cocinadas despacio con su compango —chorizo, morcilla, tocino—, la cuchara de invierno por excelencia de Asturias y un plato que en una jornada al aire libre, con las cuencas ya frías a mediados de noviembre, cae como si lo hubiera pedido el cuerpo. Si te entra el gusanillo antes de la visita, nuestra receta de fabada asturiana tradicional explica tiempos y trucos para que te salga como en un chigre.
De postre, las casadielles: la masa rellena de nuez o avellana picada con azúcar y un golpe de anís, frita y espolvoreada, que en Asturias es el dulce de las fiestas por antonomasia. En Moreda aparecen por montones el 11 de noviembre, en las mesas y en las pastelerías de la zona. Si quieres localizarlas fuera de la fiesta, tenemos una guía de dónde comer las mejores casadielles de Asturias, y si te atreves con la masa, la receta de casadielles asturianas va paso a paso. Y para beber, lo de siempre en la cuenca: sidra natural escanciada en los chigres del pueblo, donde nadie se ofende si le pides al camarero que te la tire él.
Hay un nombre en ese menú que no vas a encontrar en muchas otras cartas de Asturias: el panchón, que la ficha oficial de la fiesta describe como el postre característico de la localidad de Aller. Es tan humilde que asombra: se trata de migas de pan —tradicionalmente de escanda, el trigo autóctono asturiano— tostadas en la sartén con manteca y azúcar, hasta quedar doradas y en su punto de cuchara. Un postre pastoril, de cocina de lumbre, que en Aller se ha comido toda la vida y que en la mesa de San Martín es tan imprescindible como la propia fabada.
La escanda, precisamente, tiene su peso en la fiesta: los panes de escanda bendecidos que se subastan en la puya'l ramu son la misma materia prima, el cultivo que alimentó las cuencas durante siglos y que hoy se resiste a desaparecer. Si el tema te interesa, nuestra ruta sobre la tradición del pan en Asturias: escanda, borona y panaderías explica por qué este grano vale un peregrinaje. Y como el panchón admite versiones, nuestra receta de panchón con chorizo, especialidad del concejo de Aller, recoge la variante salada que en la zona preparan con el chorizo de la matanza: el mismo pan tostado, la misma manteca y el embutido de la casa dentro.
Lo que hace distinta a esta mesa es lo que hay detrás. La Sociedad Humanitarios de San Martín no nació para organizar fiestas, sino de un conflicto: según la Fundación Princesa de Asturias, se creó en 1905 para evitar los desencuentros entre los ganaderos de Moreda y los del vecino concejo de Lena por el uso de las zonas limítrofes, y de paso prestaba ayuda a sus miembros en caso de necesidad. De esa labor de auxilio les vino el apodo —los humanitarios— y de la fiesta del patrón, cada 11 de noviembre, salió la cita anual que hoy conocemos.
La historia no fue un camino fácil: la Guerra Civil dejó la sociedad prácticamente disuelta, y según la misma fuente fueron los descendientes de aquellos socios quienes la refundaron en 1966, ya superadas las disputas de pastos, con el foco puesto en la ayuda al necesitado y en la recuperación de la cultura asturiana. Hoy la sociedad supera con creces el millar de socios —la Fundación Princesa hablaba de más de 1.200, casi la mitad de la población de Moreda— y su fiesta sigue siendo la palanca que mueve el pueblo entero. El Premio al Pueblo Ejemplar de 2007 vino a reconocer exactamente eso: más de un siglo de solidaridad activa, con la puya'l ramu como imagen viva del principio fundacional —lo que se puja, se recauda para quien lo necesita.
Moreda está en el concejo de Aller, a unos 30-35 minutos en coche de Oviedo y Mieres por la AS-112 y la N-630, entrando en la cuenca minera. No es una distancia grande, pero el 11 de noviembre de 2026 cae en miércoles, día laborable, y eso cambia la logística: quien pueda, mejor pedir el día libre o plantearse la escapada de mañana y tarde, porque lo mejor de la fiesta (misa, procesión y puya) ocurre en horario de mañana y la comida se alarga hasta media tarde.
Cinco apuntes que valen tanto como una fabada bien hecha:
Y un apunte curioso para quien quiera hacer ruta gastronómica ese mismo día: el miércoles 11 de noviembre también es el día grande de la Fiesta de los Nabos de Sotrondio, en el concejo vecino de San Martín del Rey Aurelio, donde el pote de nabos manda en la mesa. Dos fiestas de San Martín, dos valles mineros casi colindantes y dos menús de cuchara completamente distintos: hacer las dos el mismo año es el plan de otoño que nadie se arrepiente.
Los Humanitarios de San Martín 2026 se celebran el miércoles 11 de noviembre en Moreda (Aller), como cada año desde 1905, organizados por la sociedad que da nombre a la fiesta y declarados de Interés Turístico Nacional. El programa —misa con gaitas, puya'l ramu con panes de escanda bendecidos, desfile de carrozas con xandas y comida de hermandad— desemboca siempre en lo mismo: fabada, casadielles y panchón, la cocina de matanza y de cuchara de las cuencas en su máxima expresión. Llega por la mañana, ve con hambre, abrígate y no te vayas sin probar el panchón: es el postre que solo se entiende aquí, y el mejor final posible para el día de San Martín en Moreda.
Fuentes: ficha oficial de la fiesta en spain.info y acta del Premio al Pueblo Ejemplar 2007, Fundación Princesa de Asturias. Datos consultados el 8 de octubre de 2026.