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Carajitos de avellana

Carajitos de avellana

receta tradicional asturiana

Receta Asturiana
Preparación
20 min
Cocción
20 min
Total
40 min
Raciones
24 carajitos
Calorías
85 kcal
Carajitos de avellana asturianos con solo 3 ingredientes: crujientes por fuera, tiernos por dentro, y el dulce que hizo famosa a una confitería de Salas.

Los carajitos de avellana son uno de esos dulces asturianos que sorprenden por su sencillez: solo tres ingredientes bastan para conseguir una galleta con una textura de contrastes, crujiente en el exterior y tierna en el centro, con todo el sabor tostado de la avellana. Sin harina, sin mantequilla y sin complicaciones, es la prueba de que la buena repostería no siempre necesita ingredientes elaborados, solo materia prima de calidad y una técnica bien ejecutada.

Preparación

  1. Preparar el horno y las avellanas: Precalienta el horno a 180 °C y forra una bandeja con papel vegetal. Si las avellanas no están tostadas, hazlo en una sartén sin aceite hasta que suelten aroma, y déjalas enfriar.
  2. Triturar: Muele las avellanas dejando trozos gruesos, con textura arenosa, nunca un polvo fino, o la masa quedará pegajosa.
  3. Mezclar: Une las avellanas trituradas con el azúcar y añade las claras de huevo en el centro, incorporándolas con movimientos envolventes hasta lograr una masa espesa y manejable.
  4. Formar: Haz bolitas del tamaño de una nuez, sepáralas bien en la bandeja y aplástalas ligeramente con la palma o un tenedor.
  5. Hornear: Cocina 15-20 minutos a 180 °C vigilando desde el minuto 12; los bordes deben dorarse y el centro quedar algo más pálido.
  6. Enfriar y conservar: Deja enfriar del todo sobre la bandeja antes de tocarlos, y guárdalos en un recipiente hermético.

Qué es y de dónde viene esta receta

Los carajitos son un dulce de repostería tradicional muy popular en el occidente de Asturias, y en particular en el pueblo de Salas, donde una confitería histórica del lugar, conocida popularmente como "Casa del Profesor", los ha convertido en uno de sus productos más solicitados durante generaciones. Se trata de una receta de la llamada "repostería de aprovechamiento": pocos ingredientes, técnica sencilla y un fruto seco protagonista, en este caso la avellana, un cultivo tradicional en varias zonas de Asturias.

Su nombre, coloquial y sin un origen documentado con precisión, forma parte del habla popular asturiana para este tipo de pequeñas galletas de fruto seco. Junto a los carajitos de almendra, son un clásico en las vitrinas de las confiterías asturianas, especialmente en fechas de romerías y fiestas de prao, cuando la repostería casera y artesanal cobra protagonismo en las meriendas.

Ingredientes y trucos de compra

  • Avellanas: cómpralas ya tostadas y peladas si quieres ahorrar un paso; si las encuentras crudas, tuéstalas tú mismo en sartén para controlar mejor el punto de dorado y aroma.
  • Azúcar blanco: no lo sustituyas por azúcar moreno en esta receta, porque altera la textura y oscurece demasiado el color final de la galleta.
  • Claras de huevo: usa huevos de tamaño mediano; unas claras demasiado grandes pueden dejar la masa más líquida de lo necesario.
  • Sin harina: no añadas ningún tipo de harina aunque la masa te parezca poco firme; es la propia grasa de la avellana molida la que da estructura al enfriarse.

Tabla de tiempos

FaseTiempo
Tostado de avellanas (si es necesario)5-10 min
Triturado y mezcla10 min
Formado de las bolitas10 min
Horneado15-20 min
Total~40 min

Paso a paso explicado

El punto de triturado de la avellana es el paso más delicado de toda la receta: si se muele demasiado, empieza a soltar su aceite natural y se acerca a una pasta tipo praliné, lo que hace que la masa final quede pegajosa y pierda la textura arenosa que necesitan los carajitos para quedar crujientes. Unos pocos pulsos en el procesador, deteniéndose cuando aún se ven trozos, es la medida justa.

El horneado también exige atención en el tramo final: los carajitos pasan de dorados a demasiado tostados en poco tiempo por su alto contenido en azúcar y grasa de fruto seco. Sacarlos cuando el centro está aún ligeramente pálido es clave, porque siguen cocinándose por el calor residual mientras se enfrían sobre la bandeja, y ese reposo es también el que les da su textura final crujiente por fuera y tierna por dentro.

Variantes y errores comunes

  • Con almendra: sustituye la avellana por almendra cruda pelada y molida con el mismo procedimiento; es la otra versión clásica de este dulce.
  • Con un toque de canela: algunas confiterías añaden una pizca de canela molida a la mezcla para variar el aroma sin alterar la técnica.
  • Error frecuente: triturar la avellana en exceso hasta convertirla en pasta, lo que da una masa pegajosa y difícil de manejar.
  • Error frecuente: sacarlos del horno ya dorados del todo; se endurecen demasiado al enfriar y pierden el interior tierno.
  • Error frecuente: manipularlos recién salidos del horno, cuando aún están blandos y se rompen con facilidad.

Cómo servir y con qué acompañar

Se sirven a temperatura ambiente, solos o acompañados de un café con leche, un chocolate caliente en los meses fríos, o como parte de una merienda de fiesta de prao junto a otros dulces asturianos. Si te gusta la repostería tradicional de la región, prueba también las casadielles asturianas o descubre otros postres típicos en la guía de mejores postres de Asturias.

Preguntas Frecuentes

¿Por qué se llaman carajitos y de dónde vienen?

Son un dulce tradicional de la repostería asturiana, popularizado desde hace décadas por confiterías del occidente de Asturias, como la histórica confitería del pueblo de Salas conocida popularmente como "Casa del Profesor". El nombre es local y coloquial; no hay una fecha exacta documentada de su creación, pero forman parte del recetario clásico de pastelería de la zona.

¿Puedo hacer carajitos con almendra en vez de avellana?

Sí, la técnica es idéntica y el resultado es igual de bueno: en muchas confiterías asturianas se elaboran ambas versiones, de avellana y de almendra, a partes iguales. Solo cambia el fruto seco; las proporciones de azúcar y clara de huevo se mantienen.

¿Por qué mi masa queda demasiado líquida o se desparrama al hornear?

Casi siempre es porque las avellanas se han triturado en exceso y han soltado su aceite natural, o porque las claras de huevo eran demasiado grandes. Si la masa queda muy blanda, añade un poco más de avellana molida gruesa para compensar antes de formar las bolitas.

¿Los carajitos llevan gluten?

No, la receta tradicional con avellana, azúcar y clara de huevo no lleva harina ni ningún ingrediente con gluten, por lo que son aptos para personas celíacas siempre que se elaboren en una cocina sin contaminación cruzada.

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