Cultura celta a orillas del Cantábrico
El Festival Intercéltico d'Occidente (FIDO) es, desde 1997, una de las señas de identidad cultural del verano en el occidente asturiano. Su XXIX edición se celebra del 6 al 10 de agosto de 2026 en Tapia de Casariego, convirtiendo a esta villa marinera en el epicentro de la música folk y la cultura celta del Atlántico durante cinco intensos días. Declarado Fiesta de Interés Turístico Regional desde 2013, el FIDO reúne cada verano a miles de visitantes que llegan atraídos por la combinación única de música tradicional, artesanía, mercado medieval y, por supuesto, la excelente gastronomía marinera que ofrece esta costa.
Lo que hace especial al FIDO es su entorno. Tapia de Casariego, con su puerto pesquero, sus playas y su casco histórico compacto y acogedor, proporciona un marco incomparable para un festival que respira tradición atlántica por los cuatro costados. Las calles se llenan de bandas de gaitas, el sonido de las zanfonas y los violines folk se mezcla con el rumor del mar, y la villa entera se vuelca con sus visitantes en una de las celebraciones más queridas del calendario estival asturiano.
El Mercado Intercéltico: artesanía y sabor
El corazón del festival es el XXIX Mercado Intercéltico, que del 6 al 9 de agosto ocupa tres escenarios del centro histórico: la calle Marqués de Casariego, la Plaza del Ayuntamiento y la Plaza del Campogrande. Durante cuatro días, estos espacios se transforman en un laberinto de puestos donde la artesanía tradicional asturiana y celta convive con puestos de gastronomía local.
En el mercado se pueden encontrar productos típicos de la zona: conservas artesanales de pescado, miel, licores tradicionales, quesos de los concejos occidentales y repostería casera. Las paradas de comida ofrecen desde pulpo a la gallega —plato estrella en estas latitudes de influencia gallega— hasta empanadas, calamares, panes de maíz y postres tradicionales como los frisuelos y las casadielles. La sidra natural, por supuesto, no falta: several puestos la escancian al momento, en vaso o en botella, para acompañar cualquier tapeo.
La artesanía incluye trabajos en madera, cuero, cerámica, joyería con motivos celtas, textiles de lana y productos derivados del mar. Muchos de los artesanos acuden desde Galicia, Portugal, Bretaña, Escocia e Irlanda, reforzando el carácter genuinamente intercéltico del certamen.
Música folk: el alma del festival
La programación musical del FIDO es su gran atractivo. Cada noche, escenarios montados en distintas plazas del municipio reciben a grupos de música folk tanto asturianos como llegados de otros rincones del Arco Atlántico. Bandas de gaitas, formaciones de música tradicional, grupos de folk contemporáneo y artistas en solitario conforman un cartel que se va completando en las semanas previas al evento.
La música resuena desde primera hora de la tarde, cuando las bandas de gaitas desfilan por las calles, hasta bien entrada la madrugada, con conciertos en escenarios al aire libre. El ambiente es festivo y familiar: niños correteando entre los puestos, parejas bailando al son de las jotas y muñeiras, grupos de amigos escanciando sidra al pie de un escenario. Es la esencia del verano asturiano condensada en cinco días.
Gastronomía de Tapia: el pescado y el marisco del occidente
No se puede hablar del FIDO sin mencionar la extraordinaria calidad gastronómica de Tapia de Casariego. El puerto de Tapia es uno de los más activos del occidente asturiano, y su lonja aporta pescados y mariscos de primera a los restaurantes de la villa. Durante los días del festival, los chigres y marisquerías locales se preparan para recibir a miles de comensales con sus mejores productos.
Entre las especialidades imprescindibles destacan el bonito del norte en todas sus preparaciones —a la plancha, encebollado, en escabeche—, el pulpo que llega de las rías vecinas, los percebes cuando la temporada lo permite, las andaricas (nécoras), los pixes de roca y los arroces de marisco. Las fabadas y potajes también tienen su hueco, en una zona donde la cocina de cuchara convive con la marinera con absoluta naturalidad.
Para beber, la sidra natural es la reina indiscutible. Tapia tiene su propia tradición sidrera, y los llagares de los concejos vecinos —Navia, Villayón, Coaña— abastecen los chigres durante el festival. Quienes prefieran el vino encontrarán también buenas opciones de la cercana comarca de Cangas del Narcea.
Información práctica
- Fechas: del 6 al 10 de agosto de 2026.
- Lugar: centro histórico de Tapia de Casariego (calle Marqués de Casariego, Plaza del Ayuntamiento, Plaza del Campogrande).
- Acceso: gratuito. Todas las actividades del mercado y los conciertos son de entrada libre.
- GPS: 43.570055, -6.943778.
- Cómo llegar: por la autovía A-8, salida Tapia de Casariego. Hay servicio regular de autobús (ALSA) desde Oviedo, Gijón y Galicia.
- Alojamiento: conviene reservar con antelación, ya que la oferta hotelera de Tapia es limitada y el festival coincide con la temporada alta. Opciones en los concejos cercanos: Navia, Coaña, El Franco.
Tapia de Casariego: más allá del festival
Si el FIDO es la excusa perfecta para visitar Tapia, la villa tiene atractivos suficientes para justificar una escapada en cualquier época del año. Sus playas —El Ángel, San Román, la playa del Centro— son de las más bellas del occidente. El puerto pesquero, con su faro y su lonja en plena actividad, es un espectáculo diario cuando regresan las barcas. Y la ría del Porcía, que desemboca junto a la villa, ofrece rutas de senderismo entre marismas y acantilados de una belleza serena.
El occidente asturiano es además tierra de excelentes productos. Los quesos de Asturias de los concejos occidentales, la repostería tradicional, las conservas artesanales y, por supuesto, el pescado fresco de sus lonjas componen un panorama gastronómico que merece ser descubierto con calma. Para quienes quieran profundizar en la cultura sidrera de la zona, la cercana Fiesta de la Sidra Natural de Tapia es otra cita destacada del verano tapiego.
El FIDO es, en definitiva, una de esas experiencias que capturan la esencia de Asturias: música, mar, buen comer y gente acogedora. Una cita imprescindible del verano occidental que, en su XXIX edición, sigue creciendo y consolidándose como uno de los grandes eventos culturales del Principado.